Me gustan las buenas historias. Las que te hacen ver más allá, soñar, reírte, pensar… y, cuando hallas alguna, hay que contarlo. Y lo contrario, hay que avisar cuando te venden la mediocridad como obra maestra. Sed bienvenidos, fremen
Al calor del éxito de Mortal Kombat, Midway quería sacar una segunda parte enseguida, por lo que al año siguiente, 1995 apareció Mortal Kombat 2.
Ed Boon y John Tobías hicieron lo mejor que se puede hacer con una segunda parte, volver a hacer la primera con todo lo que no se pudo meter por tiempo y/o presupuesto.
Mi historia con los Mortal Kombat viene de cuando salió el primero. Mientras estudiaba, trabajaba en una tienda de videojuegos y fue allí dónde me pilló la fiebre de Mortal Kombat.
Salió el juego en España y llegaron las noticias del escándalo que había sido en USA. Sin embargo, aquí solo sirvió para que el interés por el juego se multiplicara exponencialmente. Teníamos en la tienda una Mega Drive para que se pudieran ver los juegos y las colas para jugar a Mortal Kombat eran enormes. Recuerdo la cantidad enorme de juegos que nos mandaron y cómo me lo llevé para jugar en casa.
La tienda estaba en el centro comercial La Vaguada y casi enfrente estaban los recreativos “New Park” dónde estaba la máquina arcade. La fiebre por uno y otro se retroalimentaba. La máquina era espectacular, con los personajes de un tamaño enorme. La pega, que era tremendamente difícil y las monedas volaban. Luego estaba el juego, que era un dinero comprarlo pero que era una adaptación muy fiel con los personajes un poco más pequeños pero que tenía todo lo del juego y, dentro de lo difícil, era un poco más fácil.
Siempre disfruto esta entrada del blog porque rememoro los juegos a los que he estado jugando el año anterior. A veces llegas a estas alturas con una idea de cómo ha sido el año y, mirando los juegos, te das cuenta de que ha sido mejor de lo que pensabas.
En este caso, seguro. Llego a estas fechas un tanto triste por el final de El Batallón Pluto y por el estado de la industria que da más noticias contra los trabajadores o contra los jugadores que alegrías por nuevos juegos.
Sin embargo, he visto que este año que dejo ha sido estupendo. Para empezar, una nueva consola, la Switch 2, ha entrado en mi vida. Sin duda es muy continuista, sin duda que el mayor avance de Nitnendo sea descubrir el ratón no dice demasiado, pero, superada la decepción de que esta vez Nintendo no haya reinventado la forma de jugar, es una consola estupenda y salió con un juegazo como Mario Kart World.
Fatal Fury siempre ha sido muy especial para mí. Para que os hagáis una idea, en el año 1993 los poseedores de una Mega Drive no lo estábamos pasando muy bien porque hacía unos meses que había salido la conversión de Street Fighter II solo para Super Nintendo. La máquina había arrasado en el mundo, yo mismo me había dejado muchas monedas en ella y ahora no salía en Mega Drive.
Sony no se ha querido sumar al show de Geoff Keighley pero tampoco quería perderse esta ventana en el año dónde todas las miradas se dirigen al mundo de los videojuegos desde los tiempos del E3.
Celebrando el día de Star Wars he estado jugando Masters of teras kasi, el primer juego de lucha de la historia de la franquicia de Star Wars. En estas fechas procuro buscar algo, una película, una serie, un cómic o algún juego menos conocido de la franquicia, como Star Wars Chess o este mismo.
Salió en el año 97 para PlayStation y es un juego con sus cositas.
Que la saga de Street Fighter es la más famosa de todos los juegos de lucha gracias a Street Fighter II, es un hecho. Sin embargo, todo empezó con Street Fighter que, como contamos, era muy distinta y sensiblemente peor que su secuela.
Sin embargo, Capcom no renunció a esa primera iteración y, después de Street Fighter II y sus múltiples variaciones (Súper, Turbo, Ultra, Champion, Hyper Fighting, The New Challengers, etc.) sacó Street Fighter Alpha (Zero en Japón) que es la continuación del primer Street Fighter y se situaría cronológicamente antes de Street Fighter II.
También es un juego que empieza a integrar personajes de otras sagas de lucha de Capcom o de Beat’em Ups, como Final Fight o de Street Fighter 2, aunque como decimos el juego sitúa la acción antes de este.
Su sucesor dio un salto cuántico respecto a este juego pero tiene puntos interesantes que se mantendrían después y otros que se mejorarían enormemente.
Lo primero, ¡Feliz Navidad! y muchas gracias por leerme todos estos años.
El juego no es navideño pero tiene su razón de ser que esta entrada llegue ahora. Aunque en su momento jugué en la tienda de videojuegos con él, nunca lo tuve. En aquella época vi algunos capítulos del anime y leí unos manga pero, aunque me parecía divertido, no le hice mucho caso.
Ha tenido que llegar el remake del anime de los 90 que está en Netflix para que me volviera a interesar por la creación de Rumiko Takahashi.