Me gustan las buenas historias. Las que te hacen ver más allá, soñar, reírte, pensar… y, cuando hallas alguna, hay que contarlo. Y lo contrario, hay que avisar cuando te venden la mediocridad como obra maestra. Sed bienvenidos, fremen
Comenzamos la sección de este año cuando estamos ya en el quinto mes. ¿Por qué? Por Brandon Sanderson. Su inmensa última novela me ha llevado cuatro meses leerla. Mientras tanto, muchos cómics, juegos, películas y series, pero libros no.
Es estupendo que hayan elegido un personaje como Zatanna de la que, en realidad, al ser tan secundaria, no se sabe mucho más que es maga, sus hechizos funciona al hablar al revés y su padre es Zatara, que no está claro si es bueno o malo.
Barcelona, 1913. Max Prado es la única hija del ingeniero judío Víctor Prado, quien ha fallecido en extrañas circunstancias. Max hereda la fortuna de su padre, pero también una curiosidad insaciable, un carácter indomable y, sobre todo, una colección de enigmas inexplicables.
Con la nueva estación han llegado unas cuantas series interesantes y, como siempre, mucho anime. Alguno excepcional y muchos que seguramente se caigan a los pocos capítulos.
Que la saga de Street Fighter es la más famosa de todos los juegos de lucha gracias a Street Fighter II, es un hecho. Sin embargo, todo empezó con Street Fighter que, como contamos, era muy distinta y sensiblemente peor que su secuela.
Sin embargo, Capcom no renunció a esa primera iteración y, después de Street Fighter II y sus múltiples variaciones (Súper, Turbo, Ultra, Champion, Hyper Fighting, The New Challengers, etc.) sacó Street Fighter Alpha (Zero en Japón) que es la continuación del primer Street Fighter y se situaría cronológicamente antes de Street Fighter II.
También es un juego que empieza a integrar personajes de otras sagas de lucha de Capcom o de Beat’em Ups, como Final Fight o de Street Fighter 2, aunque como decimos el juego sitúa la acción antes de este.
Desde 2023 no se organizaba un evento de cómic, después del cacareado triunfo de la Madrid Comic Pop Up y el anuncio de que se celebraría otro el siguiente año, esto no pasó y, como vaticinamos, nos quedamos en 2024 sin ningún salón del cómic aunque fuera uno tan paupérrimo como ese.
Así que es de celebrar que las librerías se hayan unido a la causa de Elisa McCausland y hayan organizado esta primera feria.
El título no engaña y de hecho se parece muchísimo a la Feria del Libro de Madrid. Es más, son las mismas casetas pero en lugar de hacerlo en el Retiro, es en la plaza del antiguo Matadero de Madrid.
El juego que haría llorar a los jugadores de Dark Souls, uno de los arcades más difíciles y enfermizos que se puedan imaginar, lo diseñó Tokuro Fujiwara el mismo año que Commando, pero este supera al otro en dificultad por varias magnitudes.
El primer Assassin’s Creed salió en 2007 y a lo mejor todavía con Assassin’s Creed II y Assassin’s Creed Brotherhood, no, pero creo que a partir de aquí no paró de pedirse un Assassin’s Creed ambientado en Japón.
Dieciocho años después lo tenemos pero no ha tenido un camino nada fácil.
Dejando aparte los múltiples problemas, errores, despidos y abusos que Ubisoft arrastraba, cuando por fin lo anuncian los rancios de siempre encuentran una bandera a la que agarrarse porque, o elegías un samurái de raza negra o elegías una shinobi mujer. En este caso parece que el racismo se ha impuesto sobre el machismo y hubo multitud de ataques a pesar de que Yasuke es un personaje histórico y precisamente tiene de interesante lo distinto que es un extranjero convertido en samurái.
Recientemente hemos tenido fantásticos juegos de samuráis como Rise of the Ronin o Ghost of tsushima como los más importantes que ya tenían a un nipón como protagonista.