Videojuegos en cine: Tekken 2. Kazuya’s Revenge

 

Leyendo la revista Acción ayer descubrí que habían hecho una segunda parte de Tekken y raudo corrí a verla. Tekken es de mis juegos favoritos de lucha y sus películas como adaptación al videojuego son ligeramente menos insultantes que la mayoría. Es más, la primera me pareció entretenida.

Esta segunda parte es infumable y, en general, una estafa.

Por un lado, el desarrollo de la película ha sido bastante extraño. La producción se ha llevado a cabo en el mayor de los secretos, no estaba claro que fuera una película de Tekken, sino que se la denominaba “Un hombre llamado X”, no se sabía el reparto, solo que KAOS era el director, luego se anunció que era Tekken 2, La venganza de Kazuya y que se estrenaría en cines este mes de Agosto para acabar saliendo directamente en DVD/Bluray.

El título es absolutamente engañoso.

Para empezar, se llama Tekken 2 pero es una precuela de Tekken. Cuenta la historia de un tipo que se levanta un día y le persiguen un montón de soldados en su habitación, de los que escapa para que una chica lo deje sin sentido y aparezca en un distrito que dirige el ministro y que le hace que luche y mate a quien el diga porque tienen que luchar por mantener la paz.

El desarrollo es penoso. Para empezar dura como 90 minutos pero de imágenes rodadas habrá 60 como mucho, entre la cantidad de secuencias de cámara lenta y de flashbacks de lo que hemos visto hace unos minutos. Y se hace larga. Porque hacer que un tío vaya paseando y ponerlo a cámara lenta, en varias ocasiones, es mayormente aburrido.

El protagonista, K., tiene amnesia y se niega a matar, aunque lucha y derrota a los que le atacan. Luego habla con un conserje, no mucho, cinco minutos, y eso da pie para que le chantajeen con la vida del conserje si no mata. Debió ser un flechazo porque se convierte en asesino y mata los objetivos que el todopoderoso Ministro le marca.

Más adelante sale una chica que es el interés amoroso. Bastante fea, como todos en la película, en general. Solo hay que ver la primera para ver que el casting y la producción en general se han hecho con lo que se gastaron en botellas de agua de la primera parte.

Porque si la historia y el desarrollo son lentos, penosos y aburridos, amén de tópicos, no tiene prácticamente nada que ver con los juegos.

Hasta los diez minutos finales no se revela que K en realidad es Kazuya Mishima y sale Heihashi Mishima como su padre que lo orquesta todo para endurecer a su hijo. Así, para que vea que es de verdad malísimo, aparece el interés amoroso, que cruelmente se enrolla con Heihashi y que muere después del beso. Siempre me he preguntado si todos esos personajes que tienen un beso mortal (Firefly, esta misma película) utilizarán un pintalabios que ponga este lado arriba o algo así para que solo afecte a los demás mientras a los que llevan una buena cantidad de la sustancia puesta no les pasa nada.

El caso es que después de esto termina la película, con lo que la segunda parte del título “La venganza de Kazuya” no ocurre nunca.

Personajes de Tekken aparecen tres, Kazuya, Heihashi  y Fury y los actores son los mismos en estos dos últimos casos, que en Tekken.

La película es nefasta del todo, no se salvan ni las peleas que son corrientitas e infinitamente peores que en Tekken y es que le película es muy, muy cutre y encima engaña con el títlo pue ni es secuela sino precuela ni hay venganza sino prólogo.

El director ya era una amenaza pues Wych Kaosayananda, que se hace llamar KAOS, es el que perpetró esa otra basura con Lucy Liu y Antonio Banderas que se llamaba Ecks Vs. Sever, pero aquí se ha portado. Seguramente sea la peor película que he visto este año y pido por favor que no vea alguna peor.

Saludos fremen.