Las nuevas series de Ciencia Ficción

Parece que ha habido un giro en las series de ciencia ficción. Desde que Galactica terminó, la ciencia ficción había pegado un giro hacia lo más terrenal. Se acabaron las batallas espaciales, los planetas lejanos y surcar galaxias. Fruto de este nuevo giro Syfy y todas las demás cadenas pasaron a otro tipo de series como Eureka sobre una ciudad de genios, Almacén 13, sobre la localización de objetos peligrosos que deberían estar guardados, o Haven sobre un pueblo con extraños fenómenos.  Nada que llegara siquiera a la luna, algunas incluso con parte de fantasía. Al hilo de este giro en la ciencia ficción se han dado dos grandes series como son Continuum sobre viajes en el tiempo o Black Orphan sobre la genética y la clonación humana.  Ya más recientemente se pusieron de moda las invasiones espaciales estilo western actual que dieron como frutos Fallin Skies, Defiance, aunque esta es después de que se produjera la invasión, o Revolution, que no tiene invasión pero sí comparte el aspecto de western de CIFI en unos nuevos USA que se han transformado desde que ya no hay electricidad.

Buenas series muchas de ellas, especialmente Continuum y Black Orphan, y, aunque sigue habiendo series sobre ciencia ficción más cercana como Colony, por fin ha empezado a cambiar y vuelve a haber series en el espacio. Además, vuelve a ser Syfy quien marque el camino y ha apostado fuerte con tres series nada menos y las tres muy buenas.

Dark Matter

Cuenta el despertar de una tripulación de las cápsulas de stasis sin recuerdos de quienes eran. Parecen en general buenas personas pero lo que descubrirán de sí mismos  no les va a gustar demasiado, aunque lo primero que descubrirán es que son mercenarios y muy buenos. Lo segundo es que moverse sin recuerdos les puede hacer cometer errores y ponerse en contra de las megacorporaciones que manejan la galaxia. La serie es muy interesante porque no es habitual que los protagonistas sean un hatajo de cabrones pero al mismo tiempo no lo sean, el pasado de cada uno de los personajes es muy interesante y, por supuesto, termina alcanzando de diversas maneras a los protagonistas.

Las cabezas pensantes tras la serie, Paul Mullie y Joseph Mallozzi ya tenían experiencia previa con la ciencia ficción pues eran productores y guionistas de Stargate SG-1, Atlantis y Universe. El casting es muy adecuado y en general desconocido, si bien “6” (Roger Cross) ha hecho bastantes papeles de secundario, por ejemplo en Continuum. En cuanto a la ambientación, los efectos son muy correctos, tiene buenas ideas de ciencia ficción como la “transferencia” y la ambientación es en general de cifi sucia como se lleva en los últimos años muy lejos de las naves inmaculadas de Star Trek, por ejemplo.

Una buena serie de Space Opera, muy recomendable.

Killjoys

Cuenta las aventuras de Dutch (Hannah John-Kamen, Happy Valley) y John  Jaqobis (Aaron Ashmore, Warehouse 13), dos Killjoys, es decir, caza-recompensas que trabajan para el Potro, una organización presuntamente imparcial ante los gobiernos y las corporaciones y que se dedican a cumplir las órdenes de captura o de asesinato. En el primer capítulo se incorpora el tercero, D’Avin Jaqobis (Luke MacFarlane, The night shift) un soldado con unos cuantos problemas de memoria, con ataques de ira, una bomba de relojería que, salvo por esos problemas, es en general bastante majete.

Con estos mimbres se desarrolla una serie que recuerda bastante a la tristemente desaparecida Firefly con una Dutch que por momentos parece Mal Reynolds y, aunque el toque de western espacial se pierde, la parte aventurera, el sentido del humor y el drama se mezclan con la misma sabiduría, además de una interesante ambientación en la que se incluyen casas dinásticas, harenes, megacorporaciones, gremios de asesinos, los caza recompensas  y el legendario nivel 6 de killjoys.

Si bien las historias son muy interesantes, el reparto es fundamental. Hannah John-Kamen es por sí sola una reivindicación de la mezcla racial. Hija de un médico nigeriano y una modela sueca, el resultado es la actriz de televisión más guapa del momento. SI se le suma una interpretación convincente en la que tiene momentos divertidos, serios, dramáticos, seductores y bastantes de acción y todos ellos los solventa con mucho talento, el resultado es admirable. Pero si ella es buena, el pegamento del grupo es Aaron Ashmore, un magnífico actor que interpreta de forma muy natural al que es el mejor estratega. No un genio frío sino alguien muy humano con un hermano problemático y potencialmente muy peligroso hasta que descubran qué le pasó, que interpreta a la perfección Luke Macfarlane. La camaradería, los roces, los piques y algo más son una parte importante, otra parte importante es Lucy, la nave que se supone que no tiene sentimientos ni favoritos.

Muy recomendable una serie realmente entretenida de ciencia ficción.

The Expanse

Esta es la última estrenada por SYFY y aún no ha terminado pero mucho tendrían que fastidiarla para no ser una serie del nivel de Galactica.

La humanidad por fin salió al espacio y colonizó marte y el cinturón de asteroides. Con el paso del tiempo  las relaciones entre la tierra, marte y el cinturón se han ido volviendo más tensas.

Un carguero de hielo, el Canterbury,  lleva este a la base del cinturón de asteroides, pues el agua y el aire son más valiosos que el oro, cuando detecta una llamada de socorro que finalmente decide atender. Cuando mandan una lanzadera capitaneada por Jim Holden (Steven Strait, Magic City, y parece un joven Timothy Oliphant) para ayudar,  encuentran una baliza de tecnología militar marciana y a continuación aparece una nave que destruye la Canterbury. La huida de Jim Holden y sus compañeros para caer en manos de la armada marciana y posteriormente del cinturón de asteroides mientras este se hace muy famoso entre los sobreexplotados cinturianos al grito de “Recordad la Cant” gracias a la grabación que pudo enviar antes de ser capturados, es una parte muy interesante de la serie.

Pero no es la única, si la anterior es space opera pura con batallas espaciales, persecuciones y supervivencia en el espacio, hay una segunda parte tanto o más interesante.

Esta transcurre en Ceres, la estación espacial principal del cinturón de asteroides donde el detective de la policía de la tierra Joe Miller (un impresionante Thomas Jane, The punisher) está de vuelta de todo y su cinismo le ayuda a pasar el día mientras cumple las órdenes a su manera. Muy género negro. Un día la comisaria de la estación le encarga un trabajito extra, buscar a la hija de un millonario a la que se ha visto con la A.P.E, los cinturianos que reclaman sus derechos ante la pinza que ejercen la tierra y marte.  Los sucesos de la Canterbury irán inflamando el ambiente ya de por sí bastante hostil a la policía de la tierra.

La serie es magnífica, con una gran ambientación una historia muy interesante que se desarrolla en paralelo y que está muy bien equilibrada. Otra vez el casting es importante y Thomas Jane destaca poderosamente. Además, tiene unos efectos importantes, de gran calidad.

Una gran serie que está basada en las novelas de James S.A. Corey, inéditas en España, cuya primera novela en la que se basa la serie fue nominada al Hugo en 2012 y que han adaptado Mark Fergus y Hawk Ostby, autores del guión de Iron Man y de Hijos de los hombres, por el que fueron nominados al Oscar.

Es una magnífica serie de ciencia ficción. Las tres son buenas pero The Expanse es soberbia.

Afortunadamente las tres han sido renovadas para una segunda temporada por lo que seguiremos un poco más de tiempo con aventuras espaciales y de calidad.

Saludos fremen.