Las Nuevas Series: Preacher

Es increíble que hayan tenido huevos para llevar Predicador a la pantalla. Claro que también lo han hecho con Lucifer y la han convertido en una serie de polis colegas, cogiieron a Constantine y le hicieron dejar el tabaco porque mata, no como los demonios y demás bichos del averno, así que me daba mucho miedito que adaptaran la muy irreverente y repleta de mala leche y mal gusto serie de Garth Ennis y Steve Dillon y la convirtieran en, no sé, Autopista hacia el cielo o algo así.

Ahora es cuando uno espera leer “afortunadamente, no ha sido así” pero…

El caso es que he visto el capítulo sin releer el cómic, solo para ver si la serie me gusta olvidándome de que es una adaptación de uno de los mejores cómics de Vertigo.

La historia presenta un reverendo, Jesse Custer (interpretado por Dominic Cooper, Capitán América, Agente Carter) bastante alejado de lo habitual: bebedor, con un pasado peligroso y una seria falta de fe en un pueblo de mierda de Texas llamado Annville, donde se deja caer (literal, desde un avión) un irlandés raro llamado Cassidy (Joe Gilgun, Misfits) con problemas con la luz del sol, propensión a considerar a la gente como si fueran dispensadores de sangre y un cierto problemilla con personas poco amables. Así mismo vemos como aparece Tulip (Ruth Negga, Agentes de Shield), la ex del predicador a pedirle que se una de nuevo con ella para dar un golpe. Todo esto adornado con secuencias de peleas llenas de violencia, sangre y humor gore.

Mientras tanto, algo llega a la tierra e invade a representantes religiosos, como un cura en África que, de repente cuando habla todos le obedecen y al siguiente momento revienta en mil pedazos, repitiéndose la situación por todo el mundo.

También aparecen dos vaqueros que van a los sitios en que la gente revienta.

A veces lo de adquirir poderes tiene daños colaterales

Finalmente esa energía llegará a Custer. En ese aspecto la serie recuerda a los primeros momentos de Spiderman, cuando descubre sus poderes, que puede trepar, saltar, tiene fuerza esas cosas. Aunque claro, no es lo mismo. Si Spiderman descubre que un gran poder conlleva una gran responsabilidad (y piensa recordárnoslo cada vez que hay una nueva película, muerte de Tío Ben incluida), aquí descubrirá que elegir las palabras con cuidado no solo es cuestión de educación sino que la gente hace lo que le dice, literalmente, con resultados entre trágicos y jocosos la verdad, salvo para el afectado que no creo que lo encuentre muy gracioso.

Hasta aquí lo que pasa en el primer capítulo que acaba al poco de que Custer sea invadido por algo y adquiera sus poderes.

Entonces, hay humor bestia, sangre y violencia, así que no parece que se hayan cortado, incluso aparece Caraculo en el episodio. Lo cierto es que es una ventaja que la cadena que la emite es la AMC, que no tiene miedo a que sus producciones traten temas adultos con las imágenes que sean necesarias como en The Walking Dead, Breaking Bad o la reciente The Night Manager. Lo importante es que no ponen muchos límites. Pero el problema de Preacher es la irreverencia intrínseca de la serie ahí, al menos en el primer capítulo, se han cortado bastante, dejando aparte los geniales carteles de entrada a la Iglesia. O el racismo y eso ni se ve ni se intuye.

Tulip antes de pasar por lo políticamente correcto

El piloto no obstante está muy bien la primera parte y luego baja un poco el ritmo, pero es bastante disfrutable, con un par o tres sobradas que hacen soltar unas cuantas carcajadas. Los actores están bien dejando aparte la gilipollez de escoger como Tulip a Ruth Negga para que haya un personaje de una minoría racial. Aunque me daría igual si no fuera porque Tulip en el cómic estaba buena y Ruth Negga no me gusta, ni como actriz ni físicamente.
También es una suerte que sea Seth Rogen (Supersalidos, Virgen a los 40) el que ha decidido arriesgarse a hacer la adaptación pues su estilo de humor, menos cafre pero tampoco mucho, se adapta bien al cómic. Que esté como escritor Evan Goldberg que es de su cuerda y Sam Catlin, que puede dar el contrapunto dramático y de humor muy negro pues es uno de los guionistas y productores de Breaking Bad puede hacer una mezcla interesante. Que entre los productores estén los creadores del cómic Garth Ennis y Steve Dillon también suena bien.

Así que, si vienes de nuevas, no empieza mal. Violencia, sentido del humor, sangre y vísceras, buenos personajes, muy refrescante respecto a todo lo que se emite actualmente.
Si, como yo, acabo de releer el cómic, por el momento se quedan bastante cortos respecto al cómic, han pasado de puntillas o menos por la parte religiosa, como la llegada de la fuerza que invade a Custer, que no hay color,  y ya veremos si se atreven a ser irreverentes y cuanto durará la serie si lo hacen. Que en USA puedes poner violencia sin problemas, sexo, al ser una cadena de cable vale, pero no dirás el nombre de Dios en vano o te castran como poco. Y el cómic de eso tiene a espuertas. Aún así tenemos un predicador descreído y los carteles de entrada a la Iglesia. Puede que sea suficiente para que las asociaciones bienpensantes de gente que quieren obligar a los demás a pensar como ellos monten en cólera y organicen una nueva cruzada.

Yo por el momento le voy a dar un par de episodios más,a ver por donde respira y si aparece el Santo de los asesinos. Es mejor adaptación, con un solo capítulo, que Constantine y Lucifer. No será perfecto, es demasiado suave a pesar de la sangre y el humor negro,  pero no traiciona el cómic.

Saludos fremen.