Marte (The Martian)

Me ha gustado todo menos el título.

Vamos a ver, el libro se ha publicado en España, tenéis una reseña aquí, y no tuvieron mayor problema por traducir The martian por El marciano. Entonces, los lumbreras de la productora pensaron que sería confuso o ese día el yogurt del desayuno estaba caducado, vaya usted a saber, y decidieron que Marte era la mejor traducción. No me extraña que los racistas de Sudamérica se mofen de nuestras traducciones, es que no hay por donde cogerlas.

Dicho esto con todo mi odio para los responsables de la enésima traducción sacada del fondo de dónde sea, es un peliculón.

La historia del libro es magnífica y altamente recomendable, pero la adaptación es igual de magnífica y muy meritoria. Para empezar estamos hablando de un libro que no está pensado para ser adaptado. Es la historia de un naúfrago que va contando sus pensamientos, sus cálculos matemáticos, su aplicación de la química y la botánica, y de todo lo que la ciencia le puede aportar para intentar sobrevivir en Marte en un entorno eminentemente mortal, todo ello escrito en su diario.

La adaptación no obvia todo eso y consigue hacerlo interesante y fácil de seguir. En el libro, si un razonamiento no lo entiendes a la primera, lo puedes releer, pero en la película no y, sin embargo, la película es clara, fluida y tan apasionante como la peripecia del protagonista Mark Watney que interpreta un genial Matt Damon (Infiltrados, Invcitus) en un papel realmente complicado como es el de mantener el tipo durante las casi dos horas y media cuando sales en cuatro quintas partes de la película y saliendo con nota.

La tripulación de la Hermes III

Pero si Matt Damon está bien, el resto del reparto que están en la tierra como son el director de la Nasa Teddy Sanders (Jeff Daniels, The Newsroom), el director de los vuelos Mitch Henderson (Sean Bean, Juego de Tronos) o el director de operaciones Vincent Kapoor (Chiwetel Eijofor, 12 años de esclavitud) están espléndidos, como los tripulantes de la Hermes III que son los compañeros de Mark Watney, especialmente la capitana Lewis (Jessica Chastain, La hora más oscura) el piloto Martínez (Michel Peña, The Shield) o la informática Johanssen (Kate Mara, House of cards).

La historia puede recordar a Robinson Crusoe, pero tiene varios cambios muy importantes. Para empezar, la repercusión mediática que en 1719 ni se planteaban y que da otro punto de vista a la historia, como la interacción con la Nasa y como repercute la noticia de un hombre solo, abandonado por los suyos en un planeta desértico y qué esfuerzos haría la humanidad por traerlo de vuelta.

La película da una visión muy positiva de los astronautas y de la NASA, así como de la humanidad en general, olvidándose de banderas y nacionalismos. Es un humano el que está en Marte perdido, no un americano, si alguien puede ayudar, lo hará. Deja el mensaje de que las peores circunstancias sacan lo mejor de nosotros.

Por otro lado muestra que quien haga la selección de personal de la NASA merece un aumento. Inteligentes y valientes, dispuestos a desafiar la autoridad y arrostrar todas las consecuencias si así lo dicta su conciencia, John Wayne se hubiera sentido orgulloso.

La película ha escamoteado algunos problemas que se encontraba Watney en Marte pero dado por todo lo que pasa y que la película ya se pone en dos horas y media, que pasan volando, pero que son dos horas y media, está bien recortado. El guión es de Drew Goddard, aclamadísimo últimamente por lo que ha hecho con la serie de Daredevil, que también produce y es showrunner.

La película tiene varios giros geniales y sorprendentes que cambian el rumbo y se agradece que la actitud de Watney sea en general optimista y alegre para la situación en la que está, aunque no es un imbécil ignorante y feliz, tiene momentos que le superan momentáneamente y en los que se hunde para después volver a levantarse.

Ridley Scott lo ha vuelto a hacer, quizá esté por debajo de sus dos clásicos atemporales como son Blade Runner o Alien. Nunca ha vuelto a estar a ese nivel, pero para mí está a la altura o por encima de lo de lo mejor que ha hecho a partir de ahí, como Thelma y Louise, Gladiator, El reino de los cielos o American Gangster.

La fotografía ayuda mucho, con parajes que recuerdan en momentos al Gran cañón del Colorado con toda la épica de las películas de John Ford y en otros a las tomas aéreas que hizo famosas en la trilogía de El Señor de los anillos Peter Jackson, mostrando un enorme, desolado e intimidatorio planeta Marte, pero también bellísimo.

La banda sonora tiene mucha música disco por exigencias del guión y está acompañada de Starman de David Bowie y I Will Survive de Gloria Gaynor, más el resto orquestado de la apropiada banda sonora de Harry Gregson-Williams (Call of Duty, Advanced Warfare, MGS Ground Zeroes).

En definitiva, peliculón, de lo mejor que he visto este año y he visto entre otras Ex-Machina. La mezcla inteligente de muchos millones con una buena historia y unos buenos actores. Absolutamente recomendable.

Saludos fremen.