Estación de Tormentas de Andrzej Sapkowski

La nueva novela de la Saga de Geralt de Rivia es una precuela con sorpresa que transcurre un poco antes de la primera historia de “El último deseo” “El brujo” que, además, es la espectacular secuencia de introducción que hizo CD Projekt RED para el primer juego de The Witcher.

Hay que decir, antes que nada, que es una magnífica novela de Geralt de Rivia, nada que ver con lo habitual de las precuelas que no aportan nada.

Cuenta la llegada de Geralt de Rivia a encontrarse con su buen amigo Jaskier  a la capital de Kerack, del mismo nombre, en el continente, enfrente de las islas Skellige, su encuentro con las curiosas costumbres de los nativos y la desaparición de sus dos espadas a las primeras de cambio.

Una de las cosas que me fascinan de las novelas de Geralt de Rivia con respecto al resto de la fantasía es el personaje mismo. Para ser un brujo mutante es un personaje profundamente humano y real, con sentimientos y reacciones que pasan por distintos tonos de gris, es decir, es en general bueno, pero no le convencen las componendas para un bien mayor en el que alguien tiene que sufrir porque, casualmente, siempre sufren los mismos y el mayor bien también se lo llevan los mismos. Pero no lo hace como un cruzado como una causa sino como cualquiera que hace su trabajo y se la intentan jugar.

Afortunadamente es realmente bueno porque la mitad del tiempo se lo pasa intentando desentrañar la verdad de lo que le ha contado la gente y la otra mitad del tiempo está intentando sobrevivir. No es extraño que en muchas ocasiones haya un deje de melancolía y que en otras se enfade lo bastante como para hacer lo correcto, aunque no parezca lo bueno ni lo mejor para él.

Todo esto podría dar una impresión de oscuridad y depresión pero en realidad, aunque hay algo de eso, hay mucho humor negro con que llevar esta situación y desde la que se contempla en muchos casos la avaricia, la arrogancia o la simple estupidez. Tene momentos divertidos pero sobre todo tiene momentos bastante sarcásticos.

También tiene la costumbre Sapkowski de sacar personajes ambivalentes, que muestran momentos realmente despreciables con otros admirables.

Por otro lado, mantiene esa habilidad para contar los enfrentamientos tan bien coreografiados. Ya podría R.A. Salvatore aprender algo y así las batallas de Drizzt do’Urden tendrían algo de variedad.

Poco más que añadir del libro, nuevos parajes, nuevos personajes, brujos, hechiceros, criaturas, reyes, mercenarios y dos espadas desaparecidas. Y también una sorpresa importantísima que pongo a continuación en SPOILER En la historia aparece una chica, Nimue que recorre medio continente para ir a aprender magia en la escuela de Arethusa y es atacada por un “aracnomorfo” que despacha Geralt de Rivia. Sin embargo, es 105 años después de su supuesta muerte como dice el propio Geralt de Rivia. Es una noticia estupenda porque esto transcurre después del séptimo libro y deja abierta la puerta a nuevas novelas del Lobo blanco posteriores a lo ya contado. FIN SPOILER

Muy recomendable, tiene acción sentido del humor y reflexión y personajes magníficos como Geralt, Jaskier o Yennefer de los clásicos más algunos de nuevo cuño para este libro.

Mi principal queja en realidad son dos. Una que no dura nada, son 299 páginas muy absorbentes que hacen que se acabe enseguida, y la terriblemente equivocada portada.

En serio ¿En qué estaban pensando? Parece la portada de una novela romántica. Terminas creyendo que un morenazo llamado Fabio va a salir en cualquier momento, en lugar de una aventura con sus monstruos y todo.

Saludos fremen.