Mis problemas con los superheroes

f467c2986b0f5f563748552b550ff489Lo de Batman es casi como la Virgen María, que hay miles aunque sea solo una.

Llevo décadas leyendo cómic. Puedo afirmar con seguridad que es mi afición favorita, por delante de todas las demás. Sin embargo, creo que empiezo a estar cansado de los superhéroes. Bueno, de los cómics de Superhéroes.

Hoy me han regalado el integral del cómic Fatale de Ed Brubaker y Sean Philips . Es un cómic al que le tengo muchas ganas y que estaba incluido en una lista de cosas que me gustan para que me las pudieran regalar.

Hago un inciso aclaratorio. No sé si os pasará a vosotros, pero cuando la gente tiene que hacerme un regalo no les resulta fácil por dos motivos. El primero es que si no son frikis se pierden y no saben qué regalar. El segundo es que, como tengo tantas cosas, no saben si ya lo tengo. Así que, cuando se acercan fechas señaladas paso por un proceso que implica la prohibición de comprarme nada (que la sigo de aquella manera)  y hacer una lista de lo que me gustaría tener.


El resultado de Raymond Chandler tomando unas copas con HP Lovecraft

Pues como decía, conocía a los autores, tengo los dos integrales y el nuevo tomo de Criminal y los disfruté enormemente y con este tengo la sensación de que va a merecer mucho la pena.

Sin embargo, en esa lista creo que solo había un cómic de superhéroes incluido y es un cómic de lo menos superheróico: La visión de Tom King y Gabriel Hernández Walta. Alabado hasta la extenuación, cuando lo leí me pareció interesante pero no me entusiasmó. Sin embargo tiene algo distinto y no puedo decir que no me guste.

Pero sí que, si es de lo mejor que ofrecen los cómics de superhéroes, creo que han perdido el poder que tenían de engancharme.

El universo Amalgam, mezcla de los héroes de Marvel y DC

Sé que en parte es un proceso propio. Son muchos años leyendo cómics. Se puede decir que, auqnue ya tenía cómics de antes, empecé a coleccionarlos con el número uno de la Patrulla-X de Fórum. Leí cuando salieron Watchmen,  Año Uno, el Superman de Byrne, Crisis en Tierras Infinitas, Born Again, Kraven la Noche del cazador, La guerra Kree Shi’ar, el crossover entre Marvel y DC y el universo Amalgam, los deleznables años 90 con X-Force, Cable y los Wildcats, Spawn, pero también con el Hulk de Peter David o la Justice League Internacional de Giffen, DeMatteis y Kevin Maguire, todas las etapas de Batman que salvo la época de Azrael y the Fall fueron muy buenas, con momentos tan brillantes como No Man’s Land, por supuesto las dos Civil War, Infinity Crisis, Superior Spiderman, en esencia el panorama completo de los comics.

Son miles y miles de páginas y junto a buenas historias me he encontrado con una verdad que, no por sabida, me ha costado menos asumir.

El problema que tengo con los superhéroes es su continuidad indefinida.  No puedes matar a Superman. no puedes matar a Batman. Ni a Spiderman. Ni a Lobezno. Y no sé cuantas veces ha muerto Fénix.

La primera resurrección de Fénix fue en los 4 Fantásticos. 

Fénix, que no tenía ni la relevancia de Superman ni de las otras grandes estrellas, murió en la Luna en la genial Saga de Fénix Oscura. Fue uno de los momentos álgidos de la serie e impactó a lo largo y ancho de los cómics. Fue impactante dentro de una gran historia.

Pero a partir de ahí, con los años, apareció Madelyne Prior, que era idéntica a Jane Grey (Fénix), resucitó oficialmente en el Hudson pero antes apareció su hija con la fuerza Fénix en el futuro distópico de “Días del futuro pasado” viajando a nuestra época. Volvió a morir Fënix. Pero la volvieron a traer con sus compañeros de la Patrulla-X original, más que nada porque habían hecho tal lío con la Patrulla X convirtiendo al Profesor Xavier en un manipulador, a Cíclope en un terrorista y asesino, que era imposible seguir por ese camino y también se lo cargaron.

Por no hablar de magneto que, aparte de morir muchas veces, pasa de villano terrorista a mentor de la Patrulla X cada poco.

Es decir, tienen que estar, si tienen éxito tienen que continuar. Y el cine es uno de esos problemas con los que se encuentran. No puedes estar sacando películas de Los vengadores y que la gente que salga flipada de la película y vaya a comprar los cómics de, por ejemplo, el Capitán América se encuentre con que está muerto, que murió en Civil War.

Así que, por culpa de la continuidad no se pueden hacer demasiados cambios, la presión de los otros medios de entretenimiento que se nutren de los cómics para las historias, pero en cambio producen muchos más beneficios, como son los videojuegos y las películas, pero que llevan historias mucho más antiguas de lo que está pasando en ese momento en el cómic , también presionan para que todo se mantenga igual.

Así, se contratan a los más brillantes guionistas y los mejores dibujantes de la industria para poder hacer buenas historias.  Siempre que nada cambie de verdad.

Pero, cuando le ves las costuras y encima prácticamente todo lo que publican te suena a ya visto ¿Qué te queda?

Bueno, intentan que sigas y buscan alternativas como el Universo 2099, o el universo Ultimate. O en su momento el Nuevo Universo de Jim Shooter.

Al final caen en la misma rutina porque, o se cancela porque no tiene suficiente éxito y la historia no termina bien sino que queda a medias, o tiene éxito y se alarga hasta el fin de los tiempos, mientras el lector siga pagando cada mes por él.

Saga La muerte de Spiderman. Y no mentían.

Una excepción interesante fue el Ultimate Spiderman. Mucho más interesante que todo lo que se publicaba en ese momento de Spiderman, Brian Michael Bendis y Mark Bagley hicieron un fantástico cómic de Spiderman en la época en que era estudiante, convirtiéndolo en una buena comedia de instituto mezclad con muy buenas historias de superhéroes y cambiando lo ya conocido tanto de villanos como de personajes secundarios. Y al final muere y se acaba. Sale otra colección con Miles Morales. Pero el Peter Parker del Universo Marvel se murió y ahí acabó su historia. Magnífica, larga pero con un final bien definido.

Como fan yo hubiera seguido meses y meses pero al final hubiera caído en la rutina y se hubiera convertido en otra serie más. Me dolió, pero tenía al Spiderman normal, el de 2099, el nuevo de Ultimate, a la Araña Escarlata y no sé cuantos más (que luego serían bien utilizados y adecuadamente exterminados en el Spiderverso).

Pero es una excepción. Bendis era el ideólogo de Marvel ene se momento y su poder era omnímodo y pudo terminar la colección como quiso. Y aún así, tuvo que crear otro Spiderman para poder hacerlo.

Me siguen gustando los superhéroes, pero para que me maravillen hay muy poquitas excepciones y es mucho más fácil que sea fuera de los grandes personajes de Marvel o DC.

Ninguno tiene el magnetismo de Batman. Es mi personaje favorito. Pero las mejores historias de Batman me temo que ya se han contado. Como Superman, como Spiderman. Algo nuevo, algo diferente, lo veo muy difícil.


Un cómic de Superhéroes muy distinto

Últimamente me parece más interesantes las historias de Superhéroes que no pertenecen a los grandes iconos. Powers, Top 10 o Astro City mostraban perspectivas muy distintas sobre los superhéroes  que no encuentras en las series icónicas, constreñidas por el peso de su propia continuidad. Estas series ya tienen unos años pero siguen surgiendo series interesantes como Black  Hammer  con nuevas e interesantes proposiciones. Creo que si no fuera por estas series alternativas me habría cansado definitivamente de los superhéroes.