Las nuevas series: The Handmaid’s Tale

Recién estrenada por HULU y por HBO en España, tenemos una nueva serie de ciencia ficción, sección distopías totalitarias.

La sinopsis presenta un futuro cercano en que USA se ha convertido en una dictadura puritana y una plaga de infertilidad obliga a que las pocas mujeres fértiles, denominadas Doncellas, que quedan sean asignadas a los líderes de la sociedad.

La historia se cuenta desde el punto de de vista de June/Offred (Elisabeth Moss, Mad Men), una de estas doncellas es asignada a la casa de un Comandante (Joseph Fiennes, Shakespeare in Love) el cual vive con su esposa infértil (Yvonne Strahovski, Chuck).

La sociedad en que se desarrolla la historia parece una exageración porque es en una época muy similar a la nuestra con una tecnología muy parecida y un entorno reconocible que podría ser el de la época actual y, sin embargo, dentro de este entorno tan habitual una sociedad que recuerda a la puritana de los los primeros colonos ingleses, una sociedad en la que la mujer no tiene derecho a tener propiedades ni trabajar, la traición de género (LGTB) se castiga con la muerte y las doncellas son propiedad del estado así como las esposas son propiedad del marido.

Suena muy exagerado y difícil de creer porque si fuera en unos siglos bueno, es parte de la fantasía pero al contarse en un entorno tan parecido a la realidad las auténticas barbaridades que perpetra esa sociedad, parece imposible algo así.

Y aquí está otra de las genialidades de la serie: Los flashbacks.

Los flashbacks van contando momentos de la vida de June y en ellos se ve como van cambiando las cosas, como poco apoco se cambia planteando dilemas como el de seguridad contra libertad, el mirar hacia otro lado porque no afecta a todos directamente, solo a ciertos grupos, el ir cediendo derechos en pro de poder vivir como se quiera Pero sin grandes discursos no grandes hechos sino con los cambios del día a día. Son una genialidad que complementa  hábilmente el infierno en la tierra que vive.

Pero no se queda corta en crítica a esa sociedad cristiana y puritana. Obviamente el machismo institucionalizado y llevado al extremo, el fariseismo como medio de esclavizar a la sociedad, el papel de la mujer en esta nueva sociedad que va de Doncella para procrear, Tía (especie de capataz e isntructor femenino que controla a las Doncellas),  sirvienta o esposa florero.

Como ejemplo de fariseismo este pasaje de la Biblia:

“Cuando Raquel vio que no podía dar hijos a Jacob, sintió envidia de su hermana Lía, y dijo a su esposo:
–Dame hijos, porque si no, me moriré.
Pero Jacob se enojó con ella y le dijo:
–¿Acaso yo soy Dios? Él es quien no te deja tener hijos.
Entonces ella le dijo:
–Mira, toma a mi esclava Bilhá y únete con ella, y cuando ella tenga hijos, será como si yo misma los tuviera.a Así yo podré tener hijos.”
Es lo que les faculta para crear esa violación institucionalizada, esa lógica perversa que las convierte en “úteros con patas” y que, sin embargo, no utiliza las modernas técnicas de fertilidad en una sociedad en peligro de extinguirse por la falta de nacimientos, sino que se busca que se engendre como en la Biblia y por los líderes porque, si son los más sabios y mejores, los pocos hijos que salgan serán los mejores.
Otro gran acierto es la voz en off que revela los pensamientos de June, muestra la diferencia entra la Offered que está obligada a mostrar al mundo y lo que realmente piensa y siente.
La historia es apasionante y se hace dura porque está realmente bien hecha y muestra, sin recrearse, sino con frialdad lo brutal de la situación y como se ha convertido en cotidiano. Tiene la valentía de narrar la historia de esta sociedad desde la historia de una doncella, cuando podría contarse desde el papel de los líderes, de la resistencia o similar. No lo hace y, sin embargo consigue un gran resultado, más original y más potente.
Detrás de la serie está el productor Bruce Miller que ya había demostrado su talento para la ciencia ficción en Eureka y en los 100, la propia Margaret Arwood cuidando que el espíritu de lo que contaba en su novela se mantenga y Elisabeth Moss, la protagonista.
El resultado, después de los cuatro primeros capítulos, es una serie imprescindible, de lo mejor que se puede ver y de las que, como la buena ciencia ficción siempre hace, da para reflexionar largo y tendido. Absolutamente recomendable.
  • Pere Sbert

    La verdad es que no le había seguido la pista y por lo que comentas apetece mucho. Como ya demostró Man in the High Castle, las distopias son un elemento muy interesante y si se exploran bien el resultado puede ser muy bueno.

    Sin duda la voy a ver!
    Saludos!

    • Para que te hagas una idea, soy fan de toda la vida de Phili K. Dick, mi peli favorita es Blade RUnner, mi novela favorita suya es Ubik y una distopía con Nazis y el imperio Nipón no podría gustarme más. Pues error, me está gustando aún más The Handmaid’s Tale que El hombre en el castillo. Así que sí, te la recomiendo con entusiasmo.

      Saludos fremen.