Star Wars. Episodio IV. Una nueva esperanza

Se ha escrito y dicho de todo sobre esta gran película. Se le puede añadir una más. Ha envejecido maravillosamente bien y es una de las primeras películas que hizo gala de apabullantes efectos especiales pero para ambientar la historia y no solo como lucimiento.

Es mi película favorita de las seis, por delante de El Imperio Contraataca que también es un peliculón. Pero es que esta lo tiene todo.

El comienzo de todo

Es una maravilla de ritmo. Desde el inicio con la nave en la que va la princesa Leia siendo perseguida por un destructor y siendo capturada, empieza toda una epopeya por derrotar al imperio galáctico.

Comienza con un gran acierto como es empezar por el episodio 4, lo que permite quitarse todo lo anterior, que se contaría a modo de precuela 22 años más tarde, y zambullirse directamente en la acción sin necesidad de plantear un origen del conflicto. Tenemos un malvado imperio y unos rebeldes y es todo el contexto que se necesita. En ese contexto, la princesa Leia ha conseguido los planos del arma más poderosa del imperio, la Estrella de la Muerte, con capacidad de destruir un planeta y necesita que lleguen a Yavin, donde está la base rebelde. Aunque capturada, consigue darle los plano a RD2D que con C3PO huyen en una cápsula de salvamento que termina en Tatooine y a partir de ahí son comprados por unos granjeros, la familia de Luke.

“Obi Wan, tú eres mi única esperanza”

Tatooine es el planeta donde, además de residir Luke Skywalker, un granjero que, además, es un experto piloto y está deseando unirse a la rebelión, fue adoptado por sus tíos cuando se lo entregó “el viejo Ben”, apelativo cariñoso para Obi Wan Kenobi, que entrará en escena enseguida debido a los actos de los Moradores de las arenas que casi los matan.

Cuando sepan lo que tienen entre manos, Obi Wan y Luke querrán salir del planeta para entregar los planos y para ello contratarán a Han Solo y Chewbacca.

Esta parte ha sido el inicio pero a partir de aquí pasa de todo. La destrucción de Alderaan, el planeta de Leia por la Estrella de la muerte, el rescate in extremis, el duelo entre Darth Vader y Obi Wan Kenobi, la unión a la rebelión y la apoteosis final, el asalto a la Estrella de la muerte.

Rescatando princesas, lo que todo caballero Jedi debe hacer

La película es magistral. Por supuesto por el viaje iniciático de Luke en que seguimos su evolución y como se convierte en un héroe pero porque tiene momentos de inflexión que llevan la película a nuevas cotas de interés. Un ejemplo es el duelo entre Darth Vader y Obi Wan Kenobi.

La intensidad del duelo va mucho más allá de los espadazos

La primera vez que se da este duelo con espadas laser, el enfoque es muy distinto al de las precuelas e incluso a los combates posteriores. Una de las influencias de la película es “La fortaleza escondida”, por los dos pícaros que se reflejan en los adroides pero también por el enfoque del duelo que es mucho más comedido, con menos pirotecnia pero, en cambio, con mayor intensidad. Las miradas entre Obi Wan que denotan poder y sabiduría como solo el talento de Alec Guinness podía hacerlo, y las de Darth Vader con ese rostro aterrador e inexpresivo, como una fuerza imparable, crean una tensión con un final, el aparente fallecimiento de Obi Wan Kenobi, que impulsa a Luke Skywalker con mucha más fuerza a luchar por la rebelión al perder a su maestro.

Uno de los grandes momentos de la historia del cine

Otro punto importante es la batalla contra la estrella de la muerte. Es uno de los momentos álgidos y mejora aún más cuando entra en escena Darth Vader. La secuencia final con la destrucción sigue siendo de lo más impresionante.

La pavorosa estrella de la muerte

El final con la entrega de medallas está basado, irónicamente, en “El triunfo de la voluntad” de Leni Riefenstahl, que es un colofón perfecto a una película que mide muy bien los momentos álgidos.

Han Solo y Chewbacca en Mos Eisly

Hay que añadir que la película no valdría ni la mitad si no fuera por el magnífico reparto. El ingenuo y esencialmente bueno Luke Skywalker que interpreta Mark Hamill hace un contraste perfecto con el contrabandista Han Solo (Harrison Ford) que con su picaresca y sentido del humor, amén de infinito carisma, hace de contrapunto perfecto con él y por otro lado crea una especie de representación de la Fiera de mi niña en el espacio entre él y la princesa Leia Organa (Carrie Fisher). Si a eso le añades secundarios de la talla del ya citado Alec Guinness que crea un personaje icónico en apenas veinte minutos de película, Peter Cushing como el Gobernador Moff Tarkin, el propio Darth Vader que, lo que tiene de limitación expresiva por el casco lo gana con la impresionante voz de James Earl Jones y a eso añadimos una ambientación como no se había visto antes con razas alienígenas de todo tipo.

Todo esto, sin unos efectos especiales de grandísima altura no se podría haber logrado y John Dykstra creó los mejores efectos realizados hasta el momento, aún mejores que los que su maestro, Douglas Trumbull, realizó para 2.001 con tres veces más dinero, con la técnica del Stop Motion pero años después, en 2.004, muchos fueron sustituidos por recreaciones por ordenador que le dieron una actualidad a los efectos y repoblaron de aliens unas ciudades un poco vacías, lo que ha ayudado a que la película no solo haya envejecido increíbelemente bien sino que siga siendo una película muy accesible, a la que cualquiera con capacidad de soñar pueda seguir la historia de ese granjero de Tattoine y su lucha con el imperio galáctico sin verse condicionado por los años que tenga, ni el espectador, ni la película.

La llegada del Halcón Milenario que cambia el final de la batalla.

Muy, muy recomendable. De esas películas que hay que ver. Porque quizá no sea la mejor de la historia y mucha gente piense que es un refrito de Flash Gordon pero su influencia ha llegado a tener tal importancia que no se pueden entender los últimos 40 años de la sociedad occidental sin tener en cuenta el fenómeno de Star Wars ni como cambió el cine y la forma de hacer películas. Fue el principio del reinado de lo friki. De hecho, el día del “Orgullo friki” se celebra el 25 de Mayo conmemorando el estreno de la película.

La recompensa

Como fenómeno social, es desde luego digno de estudio, pero como película de evasión es la síntesis de lo que tiene que tener una gran película de aventuras y ciencia ficción. Viéndola, después de las tres horribles secuelas, he vuelto a recordar porqué me gusta Star Wars.

Saludos fremen.