The vanishing of Ethan Carter

¿Los estudios indies son capaces de hacer juegos con buenos gráficos o están condenados a tirar de nostalgia con el pixel art?

Por la inmensa cantidad de juegos con pixels como puños en nuestros flamantes monitores Full HD, un podría pensar que sí, que estéticamente queda resultón y nostálgico y permite contar una historia o hacer un juego con pocos medios.

Hasta que te encuentras con algo como The Vanishing of Ethan Carter. Pocos juegos hay actualmente que tengan el virtuosismo gráfico de este juego que se desarrolla en un pueblo y sus amplios alrededores con total libertad para recorrer la totalidad del entrono.

EL detallismo es brutal, incluso se pueden leer los títulos en las portadas

Gráficamente, como podéis ver en esta entrada, es precioso pero además el detallismo es increíble con todo tipo de efectos como la niebla, la refracción de la luz, los reflejos y el fluir del agua, y el detalle de las hojas de cada árbol, de cada flor, de cada libro pudiendo leer en las tapas cuales son. Las texturas se han aplicado a una resolución altísima y con un detallismo  y habilidad tales que no me encontré en todo el juego los típicos fallos cuando se recrea un entorno con rocas y naturaleza: Muchas veces, al llegar a una esquina se ve como hay una línea que se corta en medio de la roca y que le quita todo el aspecto realista. Aquí no se ha producido ese error ni una vez.  Parece que han utilizado una técnica denominada Fotogrametría, con la cual se generan objetos 3D a partir de fotografías. El resultado es prácticamente fotorrealista. Pero es que, además, no tiene ni una sola pantalla de carga en todo el juego. En un entorno abierto, con casas en las que entrar, cuevas, distintos niveles, todo se carga de una vez y no hay un solo tiempo de espera. Técnicamente es brillante.

Impresionante como se desliza la niebla entre los árboles

Parece que el juego fuera un simulador de caminar con un portentoso apartado gráfico, pero nada más lejos de la realidad.

Estamos hablando de una aventura gráfica evolucionada.

Es una aventura gráfica pues narra la historia del detective de lo paranormal Paul Prospero el cual acude al pueblo de Red Creek Valley atraído por las cartas del protagonista del título, Ethan Carter que le avisa que pasa algo con la gente de allí una criatura malévola denominada “El durmiente”.

El detective irá investigando lo que ha pasado y utilizará sus poderes para percibir los asesinatos, viajes al espacio, tentáculos procedentes de los mitos de Cthulhu y el durmiente.

El valle, todo en 3D

Irá investigando, pero en el orden que quiera, según vaya descubriendo pistas en el abierto, y sin embargo hábilmente guiado, mapeado.

Esa es una de las claves del juego, el jugador no se queda estancado si no va en el orden correcto de la aventura sino que se puede investigar como se quiera.

Una de las reconstrucciones de crímenes

Y es muy divertido investigar. Primero se buscan pistas y cuando se tienen suficientes se reconstruyen los hechos de una manera muy gráfica: del cuerpo del asesinado salen como fragmentos de su alma que se materializan en diversas escenas del crimen y permiten reconstruir el orden en que sucedió. Si lo reconstruyes en el orden correcto ves la historia completa de lo que sucedió y pistas para el futuro.

No es la única forma, también hay puzles como un laberinto de puertas que te teleportan a distintas estancias de una casa.

La entrada a la mina

También hay una persecución a un astronauta e incluso una especie de tren de la bruja con sustos incluidos en una mina. El juego es muy variado, incluso se utilizan un par de vehículos, los parajes también son muy variados desde el espacio hasta el fondo del mar.

Aunque lo más sobresaliente es el final: seis horas después llegas al final y este cambia por completo el juego, dando un final inesperado pero muy coherente y que en realidad encaja con un guante con la multitud de claves que tiene el juego.

El pueblo, es increíble el detalle en el suelo o las piedras.

La gente de The Atronauts (Ex People can fly) han hecho un trabajo soberbio, de hacer llorar de envidia a los demás juegos AAA que presumen de gráficos.

Como no todo podía ser bueno, hay que tener en cuenta que el ritmo de juego es muy pausado.

En conclusión, después de terminarlo me ha parecido un juego soberbio y muy, muy recomendable.

Saludos fremen.