The Witcher 2: Hijas del Zorro

Ha sido toda una sorpresa este cómic.

Sorpresa porque Norma Editorial, quien lo publica, dice alegremente que está basado en el videojuego del año y, no, no se basa en nada en el videojuego.

La otra sorpresa es que en realidad, aunque dice que el guión es de Paul Tobin y el dibujo de Joe Querio, los autores del anterior cómic publicado por Norma, La casa de las vidrieras, lo que no dicen por ninguna parte es que es la adaptación de una parte de la última novela de Andrzej Sapkowski “Estación de Tormentas”.

Si a esto añadimos que no hay ni un texto introductorio ni un comentario sobre los autores, la edición de Norma solo tiene de bueno que es en tapa dura aunque por ello se eleva a 18 € el precio.

Pero visto todo lo chapuza de Norma, hablemos del cómic en sí ¿Es bueno? ¿Qué tal la aventura de publicar la adaptación de un trozo de libro, dejando una buena parte antes y otra buena parte después?

Pues ha salido bastante bien. Dentro de la historia que cuenta Estación de Tormentas, hay un momento en que Geralt de Rivia y Daddario, un enano amigo, han de volver a Novigrado y se encuentran en el Delta del Pontar donde les ofrecen la oportunidad de viajar en el “Profeta Lebioda” a cambio de protección.

Esta historia es una parte bastante autoconclusiva de la novela y una estupenda historia en sí misma que se puede leer sin saber nada de Geralt, no digo ya de la novela e la que está sacado.

La historia se va tornando más siniestra y opresiva aunque en el cómic se ha reducido parte de la sordidez.

Cuando Geralt se une al viaje descubre que han raptado a la hija de una raposa, un ser multiforme muy poderoso y que genera ilusiones que pueden costar la vida a los pasajeros.

La historia es muy buena y está correctamente adaptada, con el dibujo deudor de Mignola de Joe Querio que funciona bastante bien para la historia, aunque queda lejos del de Mignola, responsable de la portada en el anterior tomo.

La adaptación es competente a pesar de que  no llega a captar del todo la esencia del libro, no está mal.

Saludos fremen.