Star Wars. Episodio II. El ataque de los clones

El problema de las trilogías es siempre el capítulo de en medio. El primero presenta la historia y crea toda la expectación, el último resuelve por fin la trama pero el de en medio sirve únicamente de puente. En el Teatro y normalmente en el cine hasta que llegaron las trilogías, las obras se dividían en inicio, nudo y desenlace. El Episodio II de Star Wars es el nudo. No tiene un inicio real ni un final real, solo pasan cosas durante dos horas y veintidos minutos para dejarlo todo listo para el final de la trilogía. Ahora bien, si en el nudo es donde está todo el meollo, cosas importantes que harán que la historia acabe como acaba, ¿esto se cumple con El ataque de los clones?

En buena medida sí.

El ataque de los Clones en buena parte intenta no repetir los mismos errores que en la primera película y eso hay que concederle que lo logra, aunque haya otros que pesan casi tanto.

Han pasado 10 años y Anakin ya es un joven padawan de Obi Wan Kenobi. En la república hay un movimiento separatista que bajo el liderazgo del Conde Dooku (el gran, gran Christopher Lee) está haciendo que una parte importante quiera abandonar la república, lo que ha llevado a que en el Senado se plantee la creación de un ejército que ayude a mantener la paz a los Jedi. La senadora Amidala de Naboo (Natalie Portman) llega a Coruscant para votar en el Senado en contra pero antes de hacerlo intentan asesinarla.

Homenaje a El quinto elemento

A partir de aquí comienza la investigación por parte de Obi Wan Kenobi que descubrirá un planeta, Kamino, en el que ya hay creado un ejército de clones encargado para la república hace diez años y que están basados en un cazarrecompensas, Jango Fett, que consigue escapar con su clon/hijo Bobba Fett hasta Goenosys porque trabaja para el Conde Dooku.

Obi Wan Kenobi Vs. Jango Fett FIGHT!

En Geonosys descubre que el COnde Dooku tiene diversos aliados, entre ellos la Federación de Comercio y que están creando un enorme ejército de droides para atacar la república y ser independientes.

Antes de ser capturado, Obi Wan consigue transmitir esta información al consejo Jedi, lo que terminará inclinando la balanza hacia dos hechos fundamentales: la manipulación del infinitamente estúpido Jar Jar Binks para que se le den poderes especiales al Canciller Palpatine y la aprobación del ejército de clones por parte de este último, obviando por completo quién o porqué los había encargado diez años atrás.

Paralelamente, después del atentado Amidala regresa a Naboo con Anakin para que la proteja hasta que se encuentre al asesino.

Decía antes que la película había aprendido de los problemas de la película anterior y así es. La participación de Jar Jar Binks es minúscula y ni siquiera hace ninguna de sus patochadas habituales, la batalla final no se corta cada poco con secuencias graciosas y no se vuelven a mencionar los midiclorianos.

La bella y el pazguato

En cambio se mete una historia de amor difícil de aguantar. Partiendo de la base de que no hay nada parecido a química entre Hayden Chrstiansen y Natalie Portman, lo que ya de por sí se carga la idea, los diálogos son una indigesta mezcla entre estúpidos, empalagosos e inconscientemente graciosos. A ella hay que concederle que está guapa a rabiar y consecuentemente, Anakin cada vez que la mira fijamente bizquea.

Ovbiamente, tenía que haber una historia de amor o los Midiclorianos volverían a hacer el trabajo y tendríamos dos gemelos en el futuro, pero, ¿tenía que ser tan moñas? Encima es la parte que peores efectos tiene con un Anakin digital sobre una especie de pulga-cerdo gigante que está bastante mal hecho… para ser Star Wars. Si fuera Spiderman sería el mejor efecto.

El caso es que ya se le ven maneras al chico de que no va a ser muy allá como Jedi porque sueña con su madre y decide que sí, que proteger a la chica está bien pero que se vuelve a Tatooine que hace mucho que no la ve. Ya allí se carga a todo bicho viviente que haya estado cerca de donde mataron a la madre en un acto no muy Jedi, pero luego va a redimirse porque cuando le dicen que han capturado a Obi Wan en Geonosys dice que él pasa, que le han ordenado no moverse y que fue un placer. Aquí es donde nuestra senadora decide que lo de la seguridad está bien pero que cómo resistirse a un viajecito a un buen planeta volcánico lleno de enemigos de la república que probablemente estén detrás de su intento de asesinato. Y apara allá que va con Anakin siguiéndola.

Parece que los clones la respaldan ¿verdad?

A partir de aquí empieza la parte de soltar a los prisioneros en el clásico circo romano que sean asesinados por espectaculares bestias,  y la épica ya va in crescendo con un combate entre los droides y los Jedi, luego entre los clones y los Jedi contra los droides, después un  espectacular combate entre Dooku y Obi Wan y Anakin y lo que todos estábamos esperando, ver luchar a Yoda.

Yoda utiliza un estilo definido como mosca cojonera en el que pega saltos por todos lados a gran velocidad mientras suelta todo tipo de espadazos como si de un matamoscas de neon se tratara. Aún así, es un buen duelo con consecuencias y está bien englobado en la batalla que acontece en Geonosys entre los Jedi y el ejército de clones contra el ejército de droides.

La batalla está bien, pero si juntas un montón de Jedis, se pierde un poco lo especiales que son

Pero como hablamos de una película de transición, nada se resuelve, todo queda preparado para la tercera parte.

Vista esta ¿Es mejor que el despropósito anterior? Por poco pero yo creo que sí. Sustituyen las patochadas por la historia muy moñas pero en el último tercio de la película eso queda resuelto para que vaya ascendiendo adecuadamente en epicidad. Ewan McGregor ya empieza a representar bastante bien a un Obi Wan Kenobi más maduro y sabio y es una suerte porque sobre la mitad de la película recae sobre sus espaldas. En cambio, Hayden Christensen siempre está sobreactuado, o mira a Natalie Portman de forma que esta quisiera esconderse del presunto violador, o tiene aspecto de estar enfadado con el mundo o se pone dulce y le queda ridículo. Es muy poco natural y los diálogos que tiene que decir no ayudan nada. Se supone que consigue enamorar a Padme y te terminas preguntando si esta tendrá alguna lesión cerebral para liarse con semejante niñato. Y no es que Natalie Portman no ponga de su parte, está magnífica siempre, pero falta química entre ellos, por mucho lago Cuomo que pongan de fondo. Por otro lado, la trama del ejército de clones y el ejército de drones, toda la investigación del asesinato, está muy bien.

Enfrentamiento definitivo entre Yoda y Dooku. Nope, que es la segunda película, eso mejor para la tercera

Así que, en perspectiva, me ha gustado más que la primera. Sigue siendo flojita, flojita, no nos confundamos, que si no fuera Star Wars de qué estaría volvíéndola a ver, pero no es la peor.

Saludos fremen.