Conan: La ciudadela escarlata, de Robert E. Howard

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Ilustración de Frank Frazetta, Conan ante la serpiente Satha en La Ciudadela Escarlata

El segundo relato publicado de Conan apareció en Enero de 1933 en Weird Tales y es una historia muy potente.

Comienza in medias res, con el Rey Conan en medio de un campo de cadáveres, sus caballeros y soldados al haber sido traicionado por el rey Strabonus de Koth, que le pidió ayuda para luego emboscarlo con el rey de Ophir.

Es capturado por el brujo Tsotha-Lanti que lo encerrará en las profundades de la ciudadela escarlata, en la ciudad de Khorsehemish.

Portada Weird Tales Enero 1933
Portada de J.Allen St John para el número de Weird Tales dónde aparece la Ciudadela Escarlata

Este lugar es un auténtico infierno con monstruos clásicos de Howard, como una serpiente gigantesca, y otros monstruos aún más aterradores. Aunque encadenado y encerrado, Conan consigue liberarse y mientras vaga por los túneles encuentra una celda en la que está atrapado el brujo Pelias, torturado desde hace una década por una planta que le roba el alma y la mente.

Conan lo libera y consiguen salir de una forma bastante macabra. Poco después le da los medios para llegar volando a la capital de Aquilonia, Tamar, que ha sido tomada por un títere de Strabonus, el príncipe Arpello que, al declarar que Conan ha muerto sin descendencia, se hace con el trono.

La liberación de Tamar y el final del príncipe es solo el prólogo para la batalla contra los dos reyes, su enorme ejército y el brujo Tsotha-Lanti ante la asediada ciudad de Shamar.

Es un relato épico y vibrante, con una enorme imaginación y cuatro escenarios muy distintos, dónde suceden los hechos.

Es curioso pero este relato rompe con el canon que posteriormente se formaría. Conan no tiene descendencia, ni siquiera se casa con Zenobia, pero en relatos posteriores L. Sprague de Camp y Lin Carter le enmendarían la plana y terminaría con esposa, nada del harén que se describe en el relato, y hasta tres hijos. Para que encajara, dicen que este relato es de los primeros tiempos de Conan como Rey.  Puede encajar porque Pelias lleva 10 años encerrado y cuando habla con Conan se sorprende de que sea rey en lugar de Numedides 

No sé cómo harían, supongo que en las ediciones retocadas darán otra explicación a que Arpello se haga con el trono, porque teniendo Conan tres herederos no hubiera podido.

Las adaptaciones al cómic no han sido demasiadas, pero sí de mucha calidad.

La Espada Salvaje de Conan nº 30 USA, de Roy Thomas y Frank Brunner.

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John Brunner muestra su versión de Satha

Como habitualmente en Roy Thomas, el respeto al material original es absoluto con cambios mínimos. Quizá abusa de los cartuchos para incluir las descripciones de Robert E. Howard, pero sigue siendo muy buena adaptación, con dibujo de Frank Bunner a muy buen nivel, quizá no tan bien como en su Doctor Extraño pero me sigue recordando a un Neal Adams contenido, y eso son palabras mayores.

Me llama la atención la armadura de Conan, descrita como rota en los propios textos de apoyo, pero aparece en estado de revista mientras lucha él solo contra los ejércitos de Koth y Ofir.

Por otro lado, la bestia alada que no era ni pájaro ni murciélago y que llevó a Conan a Taran (aquí conocida como Tarantia de toda la vida) lo dibuja como un Pterodáctilo. Bueno, es una opción interesante. En el libro la ilustración de Marc Schultz lo dibuja como un ave con una cabeza bulbosa.

Conan Rey: la ciudadela escarlata de Tim Truman y Tomás Giorello

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Tomás Giorello también muestra una fantástica versión de Satha

Al ser una miniserie en lugar de un solo cómic, Tim Truman tiene más espacio para adaptar el relato de Howard y hace un gran trabajo casi todo el tiempo.

Como es habitual en la etapa de Dark Horse, es un anciano Rey Conan quién cuenta a un escriba el relato de la Ciudadela Escarlata. Este recurso queda bien pero quita cualquier duda de que Conan sobreviva, y estamos hablando de la recta final de su vida, ya como Rey de Aquilonia.

El caso es que Tomás Giorello hace un buen trabajo, sobre todo en los primeros números, con un dibujo abigarrado que encaja bien con la historia. Comienza con un Conan bárbaro con, esta vez sí, la armadura destrozada y el salvajismo en sus ojos.

La historia es muy fiel y contada de forma más ágil que la de La Espada Salvaje, pero el dibujo no la supera, aunque aquí Giorello crea una serpiente Satha realmente sobrecogedora y la criatura en la que Conan vuela haca Tarantia o Tamar (se usan los dos nombres) es una mezcla de un murciélago con una cabeza bulbosa y con tentáculos, un poco al estilo de Cthulhu.

Sin embargo, parece que les faltó espacio y recortaron en la última parte. Ya no hay sorpresa en Shamar, que era dónde estaban atacando Tsotha-Lanti y los reyes de Ofir y Koth, sino directamente en Tarantia y de allí sale Conan para terminar rapidito con el problema. Igualmente la persecución al brujo se resuelve enseguida, aunque se mantiene el final del relato.

Una buena adaptación aunque un poco mal planificada pero bastante resultona.

Conan el Cimmerio nº 5: La Ciudadela Escarlata de Luc Brunschwig y Étienne Le Roux.

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Étienne Le Roux dibuja un batracio en lugar de a Satha

Esta versión publicada por Glenat es, sin duda, la versión más alejada del relato de Howard. Comienza con un bardo al que ha perdonado Tsotha-Lanti para que vuelva a Tarantia a contar que van a conquistar Aquilonia. Esto se carga todo el comienzo del relato con Conan solo sobre una pila de enemigos mientras lo rodea el ejército. No es lo mismo.

El resto del relato también tiene muchos cambios que me resultan arbitrarios porque no aportan nada  como sustituir a la espectacular serpiente Satha por un batracio pocho al que termina asustando con un grito.

Las cuevas bajo la ciudadela escarlata las muestra como un zoo con criaturas encerradas y aprovecha a la criatura del pozo para crear una especie de ensoñación de Conan en la que supera sus miedos según dice la criatura etérea porque no se ve nada.

Está muy bien hecha la planta, porque el dibujo de Étienne Le Roux es bastante bueno, pero la decisión de quemarla en lugar de cortar el tallo, que tiene una razón, borra esta de un plumazo.

Aquí el ave alada es una especie de serpiente con alas pero para el enfrentamiento final cambian el resultado de Shamar, que la dan por derrotada, y luchan en Tarantia. Eso sí, a Tsotha Lanti se lo carga enseguida pero no a los reyes de Ofir y Koth.

En fin, como comic es entretenido pero como adaptación es de lejos la peor porque los cambios no solo no aportan nada sino que hurtan buenos momentos del relato.

A favor tiene que la visión del bardo al llegar a la ciudad muestra la inquietud del pueblo pero el resto empeora la historia.

Estas son las adaptaciones hasta el momento del potente relato del Rey Conan traicionado. Muy buenos, sobre todo los dos primeros. Si tenéis oportunidad de leerlos, no la desaprovechéis, merecen la pena.

Saludos fremen.

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