El año pasado también recorrimos la Feria y nos pareció que tenía puntos fuertes pero otros muy débiles. Este año han mejorado bastantes cosas. Otras, no.
Realmente, se ha visto una evolución a mejor. La nueva comisaria, Laura Barrachina, ha impulsado algunos cambios a mejor y ha mantenido todo lo bueno de la edición anterior.
Así, sigue siendo en el Matadero, sigue siendo gratis, sigue habiendo un 10% de descuento, pero lo demás se ha mejorado.
Por ejemplo, hay muchas más editoriales que el año pasado, once nuevas hasta un total de 36. Eso sí Panini no solo no va sino que no hace ningún descuento extra a los libreros que hacen un 10% en la Feria. Así no había cómics de grapa suyos, solo tomos grandes de los que no doliera tanto perder un 5% extra de un margen ya de por sí pequeño.
También muchas más librerías, de 36 a 60. Esto es bueno porque se encuentra más variedad pero también porque hay más librerías dónde firmar los autores.
En cuanto a la parte de los autores, ha habido un cambio. Han declarado que la Feria destacaba la BD belga y han traído algunos autores de allí y de Francia, además de algún otro, desgraciadamente ninguno que yo conociera.
Así Émilie Tronche (Samuel), François Le Bescond (Editor de Dargaud), Mathieu Burniat (Furiosa), Mia Oberlander o Paul Azaceta (Outcast).
En cambio, la pobre representación internacional se suple con una amplísima representación nacional, con algunos grandes autores que repiten del año pasado como Teresa Valero, Juan Díaz Canales, Pepe Larraz o Aneke a los que se unen David Rubín, Antonio Altarriba, El Torres, Keko, Kim, Javier Ara, Víctor Santos o Salvador Larroca, entre muchos otros.
El año pasado eché de menos que hubiera exposiciones, pues bien, ha habido una. En la Casa del lector está la exposición con un título tan ambicioso como optimista, El cómic belga. Creo que es de justicia decir que me ha gustado que al menos hagan una exposición y que lo expuesto era bonito e interesante, además de ser un detalle la breve información al lado de cada plancha.
Ahora, llamarla El comic Belga cuando apenas son pocos más de 10 paneles de sendos autores sin ningún hilo conductor ni cronológico no por estilos y dejando fuera, obviamente, a una inmensa cantidad de autores, pues es de un optimismo enorme. También, en el dossier de prensa habla de una exposición dedicada a la BD francófona, así que mi sorpresa al encontrar a varios autores flamencos y incluso a una autora cuyos cómics son mudos.
Al menos la selección es buena pero sigue siendo muy triste que esa exposición no tenga ni un solo original, solo reproducciones. Incluso en los muy criticados Madrid Comic Pop Up las exposiciones incluían los originales, estaban mucho mejor presentadas e incluían mucha más información.
Así que gracias por traer una buena exposición pero, por favor, que en las próximas ediciones, más y mejor. Es una mejora importante para inclinar un poco la balanza hacia el aspecto cultural y no solo el comercial y sería bueno aumentarlo, como se ha hecho con las charlas y talleres.
Además se ha regalado un cómic, Una vuelta de 360º por Madrid de Bruno Lanzarote, una buena iniciativa.
También se ha hecho un concurso de Cosplay, que el año pasado no hubo.
Lo del 10% de descuento ha estado muy bien pero a cambio mi cartera ha salido aterrorizada de allí.
Han sido compras muy variadas. Superhéroes de DC, Conan, cómic europeo, manga, y por suerte iba con mi mujer por lo que me he contenido un poco.
Es muy cómodo comprar por la web, pero la experiencia de comprar en una librería de cómics es inigualable.
No hablo ya de charlar con amigos como Chechu en Los tres hermanos de Moriarty, sino de ir a otras como Alcalá Cómics, que llevaban la representación de Yermo y te puedan recomendar, como en este caso, el espectacular La catedral de los abismos.
Sin embargo, siguen algunos problemas del año pasado.
El problema de las colas. Hay quién dirá que un salón del cómic no lo es sin que haya problemas con las colas, pero no es cierto, es una molestia importante y un error de principiante.
En la Feria los autores firman durante una hora en cada caseta que están. Dado que la mayoría son maravillosos y regalan no solo su firma sino un dibujo, es a poca genta a la que le da tiempo para firmar.

Bueno, pues vemos colas enormes para autores como Larraz o Larroca.
En cambio, en otras librerías lo tienen mucho mejor resuelto. No tienen a la gente esperando durante horas hasta que empiece la firma sino que dan números y cuando es la hora la gente que tiene número forma una fila y se llevan su cómic firmado.
No hacen perder el tiempo a la gente que está parada sin hacer nada en una caseta. Sin hacer nada significa sin comprar y, además, bloqueando una parte del stand.
Lo vi en Los tres hermanos de Moriarty. La gente pedía un número, compraba lo que fuera y se iba a seguir disfrutando la Feria. El Stand estaba hasta arriba de compradores y un hueco era para el autor, en este caso Altarriba, que tenía a sus fans en una cola organizada y tan larga como los números repartidos.
Por lo demás, sigue sin venta de originales, sigue sin merchandising de ningún tipo y en la web sigue sin incluirse una pequeña biografía de los autores invitados.
Aun así, una Feria estupenda y con considerables mejoras respecto al año pasado.
Para la siguiente me gustarían más exposiciones, más autores extranjeros y algunos españoles más de los que trabajan para DC y Marvel, que están haciendo un trabajo increíble y estaría muy bien verlos reflejados ahí.





