El título del cómic no es muy afortunado pero detrás se esconde uno de los álbumes más impresionantes que llevo leído este año.
J.L Istin ha creado un universo de fantasía realmente inmenso, casi inabarcable con todos es álbumes de Orcos, Elfos, Enanos, Las Tierras de Ogon o las Guerras de Aran entre otras.
Sin embargo, estas historias son auto conclusivas y si tienen relación con el resto del universo no lo he visto.
El tomo incluye dos álbumes.
El primero, que es el que más me ha gustado, se titula La Batalla de Inglaterra. Cuenta la historia de un familia cuyo padre es piloto y el hijo también. La peculiaridad es que la hija tiene afinidad con un gran dragón blanco.
La historia mezcla, al estilo de las novelas de Temerario escritas por Naomi Novik, a los dragones como un elemento más, aunque decisivo, en la historia. En las novelas de Novik es durante las guerras napoleónicas y en este caso es en la Segunda Guerra Mundial.
El guionista, Nicolas Jarry cuenta una historia muy interesante y dramática que transmite muy bien la desesperación de la época y como la guerra destroza vidas pero no olvida la parte fantástica y la integra completamente en la historia con resultados épicos en ciertos momentos.
La historia es muy interesante pero lo que brilla con una fuerza inmensa es el dibujo de VAX (Vincent Cara). La fuerza que imprime a sus dibujos, la belleza incluso en los momentos más terribles, pocas veces se ha visto. Es una gozada para la vista y es una maravilla lo bien que narra los acontecimientos.
En cuanto al segundo álbum, La escuadrilla Lafayette, también es muy bueno pero, aunque repite Jarry, cambian de dibujantes y son Emanuela Negrin y Lucio Leoni.
Cuentan la historia de un chaval americano cuya vida cambia cuando un dragón acaba con sus padres y su granja. Crece para convertirse en piloto y, desatada la Primera Gran Guerra , se alista voluntario acabando en la escuadrilla Lafayette en una época en que los dragones alemanes arrasaban a las fuerzas francesas sin una solución eficaz.
La historia muy bien, épica, parece una película bélica de la época, y el dibujo es bueno, muy expresivo, pero no llega al nivel del anterior álbum. Aún así tiene estampas impresionantes y también la forma de narrar es muy clara y atractiva.
En cuanto a la edición, es enorme 32 cm de alto por 22.8 de ancho, lo que hace que luzca aún más el dibujo, en tapa dura, con papel de buen gramaje. Eso sí, cero extras, la portada del segundo álbum y ya está.
Este tomo ha sido una sorpresa de lo más agradable, espero que Yermo Ediciones siga publicando los álbumes conforme salgan en Francia.
Muy recomendable.
Saludos fremen.




