Análisis: Odallus The Dark Call (PC)

Odallus: The Dark Call es un videojuego desarrollado y publicado por el estudio brasileño Joymasher. El juego fue publicado el 15 de Julio de 2015, para compatibles, en las plataformas GOG.com y Steam. El juego posee un estilo retro, inspirándose en la jugabilidad de juegos como Ghosts ‘n Goblins, Demon’s Crest y Castlevania, enmarcándose dentro de los géneros de la acción y la exploración.


El Regreso a un pueblo en llamas

El argumento del juego nos cuenta la historia un guerrero llamado Haggis que decidió abandonar el campo de batalla, pero que al regresar a casa se da cuenta de que su hogar ha sido destruido por criaturas demoníacas. Perturbado por el hecho, decide tomar la espada una vez, en busca de su hijo al cual ha sido raptado por la oscuridad. A lo largo de la aventura, descubrirá la existencia de fragmentos de un extraño cristal llamado Odallus, el cual parece tener relación con el paradero de su hijo. Básicamente el juego apuesta por un argumento simple, pero afectivo, que iremos viendo desarrollarse poco a poco a lo largo de los niveles del juego. A través de pequeñas escenas con diálogos, que nos darán indicios sobre lo que realmente sucedió con el hijo de Haggis.

Jugando casi como en la vieja escuela

Jugablemente nos encontramos con plataformas de acción y exploración, que no esconde sus claras influencias. Muy en la línea de Castlevania nuestro set de habilidades básicas se remitirá a un golpe básico con nuestra arma principal, la posibilidad de utilizar armas secundarias como lanzas, antorchas y hachas, que se consumen y la habilidad de salto. Con esta base comenzaremos con un personaje bastante limitado tanto en el daño que provoca a los enemigos como en su movilidad. Por supuesto, nuestro personaje contará con la posibilidad de mejorar su resistencia, la cantidad de armas secundarias, su equipamiento y obtener habilidades como un doble salto o un ‘‘dash’’, que le dará mucha más movilidad.

Los escenarios presentan un diseño de niveles bastante interesante, al igual que en los juegos clásicos, contaremos con la libertad de elegir los escenarios que hayamos desbloqueados. Cada uno de los escenarios se encuentra divida mayoritariamente entre tres y cuatro pantallas, muy al estilo de los Castlevania clásicos. Aunque también podemos encontrar con que dentro de estos escenarios existen dos rutas posibles, lo que nos recuerda a la saga antes mencionada y también al clásico Demon’s Crest (Capcom, 1994).

Esta situación otorga cierta rejugabilidad a los niveles los cuales poseen una buena cantidad de secretos, como monumentos (que sirven para desbloquear algo), ampliaciones para objetos, ampliaciones de vida, e incluso mejoras para nuestro equipamiento. Por ello deberemos volver a recorrer algunos de estos niveles cuando poseamos nuevas habilidades que nos permitan llegar a zonas que antes nos eran totalmente inaccesibles.

A lo largo de los niveles también podremos encontrarnos con tiendas donde podremos comprar distintos objetos para recuperar corazones (que son nuestra vida), recargas para nuestras armas secundarias y las clásicas vidas. Estas últimas nos permiten retornar a alguno de los checkpoints que encontremos a lo largo de los escenarios, luego de una muerte, además de mantener algunas acciones que hayamos ejecutado anteriormente como la activación de algunos mecanismos. Claro que si perdemos todas estas vidas deberemos comenzar desde el comienzo borrándose todo nuestro progreso.

Durante los escenarios nos encontraremos con distintas características jugables propias a ellos como la presencia de fuego constante, el uso de barcos y cursos de agua, el tener que volar por torbellinos, el piso resbaladizo en la nieve e incluso encontrarnos con una sección sobre un vagón minero, al más puro estilo de Donkey Kong Country (Rare, 1994).

Esto aporta gran variedad al desarrollo jugable del título, generando un título no tan monótono, que se complementa con el combate contra los enemigos y los puzles dentro de los niveles. Entre estos puzles nos encontramos la activación de palancas, el jugar con mecanismos que activan y desactivan puertas, el mover objetos para utilizarlos como plataformas, entre muchas otros.

A medida que avanzamos en el juego nos encontraremos con niveles mucho más profundos y de mayor extensión, aunque por suerte los desarrolladores han tenido la gentileza de repartir ciertos lugares que funcionan como warp para saltarse ciertas secciones de los niveles, aunque primero hay que llegar al segundo punto de estos, para poder activarlos.

Las batallas en el juego requieren de bastante estrategia, todos los enemigos del juego poseen ciertos patrones que hay que saber aprovechar para lograr hacerles daño sin que nosotros paguemos el mismo precio por ello. Así nos encontraremos distintos tipos de enemigo, que variaran en tamaño y características, pero que siempre buscaran acabar con nosotros o entorpecer nuestro camino en las secciones plataformeras.

Uno de los puntos fuertes del juego son los combates contra los jefes finales, cada área del juego posee un jefe, aunque en determinados puntos podemos encontrarnos con algunos combates especiales. Las batallas con los jefes son exigentes y bastante variadas entre sí, exigirán bastante reflejos de nuestra parte, para esquivar los devastadores ataques de estos enemigos.

Los jefes del juego son muy variados entre si, dado que, algunos son gigantescos, otros poseen puntos débiles muy pequeños y otros son ágiles y poseen un tamaño similar a nuestro protagonista, por lo que hace que cada enfrentamiento presente lógicas bastante distintas entre si.

El juego posee una dificultad moderada con cierta tendencia a ser difícil, no es exactamente un juego de la vieja escuela, pero tiene muchos elementos que se inspiran en la misma. Por ello, no puede ser completado solo con fuerza y bruta y frenetismo, sino que, hay que poner atención en todo momento a lo que sucede en pantalla, tanta como para derrotar a los enemigos como para asumir ciertas secciones plataformeras.

Quizás unos de los puntos más criticables de este juego, se encuentre en su corta duración, pudiendo ser terminado en aproximadamente en una hora saltándose algunos coleccionables y secretos, y siendo lo suficientemente bueno para perder el tiempo muriendo. Aunque probablemente la duración más regular del juego se encuentre entre la hora y media o las tres horas, especialmente para aquellos que gustan de explorar o no tienes reflejos de acero para ciertas situaciones sorpresivas que presenciaremos en esta aventura.

Un juego nuevo, con aspecto viejo

Gráficamente nos encontramos frente a un título inspirado claramente en los juegos de la Nintendo Entertainment System, utilizando una paleta en ocho bits, aunque sin seguir las limitaciones del hardware de esta consola.  Nos encontramos así, con un diseño artístico que busca apelar a la nostalgia retro, y que cumple bastante bien su cometido. A esto se suma que el juego es bastante detallado y posee algunos efectos bastante interesantes dentro de esta línea artística.

El juego nos presenta entornos bastante oscuros y sombríos, plagados de detalles y animaciones en un primer plano, dado que, las capas posteriores son bastante simples y ‘‘clásicas’’ a lo largo del juego. Nos encontramos algunos efectos interesantes como la lava o los escenarios bajo el agua, así como algunos efectos de distorsión sencillos y de teletransportación.

A nivel de personajes y enemigos, nos encontramos con animaciones bien logradas, con personajes bastante variados entre si, aunque se echa en falta una mayor cantidad de estos. El movimiento de los personajes no es todo lo fluido que podría ser, recordando un tanto los juegos de la época, aunque sentando un poco extraño con otros elementos del juego que si han sufrido retoques más actuales.

Nos encontramos con escenas visuales que acompañan la historia que se encuentran muy logradas entre si, inclusa algunas homenajean directamente a juegos de la saga de los Belmont. En estas escenas, vemos pixel art de ocho bits en estado puro, siendo un apoyo interesante para los momentos más importantes de la historia.

El juego cuenta con un HUD que recuerdas a las aventuras de rol más clásicas, estando presente de manera omnipresente durante toda la aventura, y ocupando gran parte de la pantalla en todo momento. Quizás para más de alguno termine siendo algo intrusivo, pero a medida que uno juega puede terminar acostumbrándose al mismo.

Finalmente, cabe señalar que el juego cuenta con un pequeño selector de niveles que recuerda en parte a lo visto en Ghost n’ Goblins (Capcom, 1985), donde podremos observar otro tipo de información como la cantidad de secretos obtenidos de cada nivel, o si el jefe del nivel se encuentra. Además, cabe señalar que se puede cambiar por uno de los tres trajes DLC, inspirados en las sagas que mencione en un principio.

El mejor aliado de Haggis

La banda sonora del juego se encuentra bastante conseguida, utilizando un estilo chiptune, nos encontramos con melodías intensas, que ambientan muy bien la acción y la exploración, además de contar con algunos cortes de drama. Así la música del juego es un aliado interesante en la batalla personal que libra Haggis. Esta fue compuesta por Tiago Santos (conocido como Serenati).

El juego también cuenta con efectos sonoros muy bien implementados, que mantienen toda la magia de los juegos clásicos a ser producidos por un chiptune, como lo son los gritos de los personajes, los ataques con espadas, las explosiones y las caídas entre muchas otros.

Odallus no cuenta con una traducción oficial a nuestro idioma, pero es posible encontrar alguna traducción echa por un fan, a pesar de esto la cantidad de texto que posee no es demasiado ni el inglés que se utiliza cuenta con un nivel tan elevado.

En resumen, nos encontramos frente a una excelente propuesta de acción en 2D, que no oculta sus fuentes de inspiración, pero que logra ser algo más que un juego clónico, al conjugar muy bien distintos elementos. Puede que su dificultad sea un tanto agresiva en un comienzo, pero a medida que nuestro héroe avance y nos acostumbremos el juego, perderá completamente esa cuota de frustrante. El aspecto retro se encuentra muy bien conseguido tanto en gráficos como en sonido. Pero la duración es bastante decepcionante, al ser un juego bastante corto.

Lo bueno:

  • Desafiante y exigente a partes iguales, especialmente los combates con jefes
  • Recupera lo mejor de sagas como Castlevania. Ghost ‘N Goblins y Demon’s Crest
  • Excelente apartado retro a nivel musical y gráfico …

Lo malo:

  • … Aunque esto puede no ser del agrado de todos.
  • Se echa en falta una mayor duración.

Nota: 7,8.

Entrada publicada originalmente en Arkadea.cl

Zhols

Estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales. Amante de los videojuegos y los cómics. Vive en el sur de Chile.