Jugar, emocionarse y reflexionar: Mother 3, un viaje muy personal (I WANNA BE THE STAN)

Cuando pensamos en Nintendo a más de alguno se le vendrá a la mente la idea de juegos de corte familiar, estética muy amigable y donde la jugabilidad termina siendo el motor que articula y roba el protagonismo de la mayoría de sus títulos. A los de Kyoto muchas veces se les critica que las historias no sean ni adultas ni complejas, y que los personajes más allá de carismáticos no logren ciertos niveles de profundidad ni desarrollo, que en teoría se ven en los juegos de enfoque más adulto de la competencia.

Pero existe un pequeño grupo que tiene conocimiento de que existe una saga muy particular y que cubre de una manera bastante interesante los puntos que se le tienden a criticar a Nintendo. Hablo por supuesto de Mother, más conocida en occidente como Earthbound.

Dándole un poco de contexto, esta saga de títulos son obra de Shigesato Itoi, el cual particularmente se adentró en el desarrollo de videojuegos, viniendo del mundo de la publicidad, pero también de ser un ensayista de corte filosófico. La mayoría de los títulos cuenta con reflexiones interesantes sobre los vínculos personales y sobre la vida en la sociedad contemporánea, todo ello pasado por una ligera capa de humor y una jugabilidad JRPG bastante clásica, pero que no duda en romper los clichés del género en oportunidades concretas.

Para el mundo occidental, es una saga más conocida por la participación de sus personajes en Super Smash Bros., dado que, hasta hace poco sólo era posible disfrutar de manera localizada de su segunda entrega para Super Nintendo. Esto fue así hasta que el año 2015 se lanzaría la entrega de NES oficialmente vía Consola Virtual, versión mítica, debido a que se rumoreaba que la localización y lanzamiento en las NES americana siempre estuvo lista (y que existían cartuchos en las oficinas de americanas de Nintendo), pero que en el último momento Nintendo of America, dio marcha atrás a su publicación.

Eso nos llevas a que la primera y segunda parte sean disfrutable de manera oficial en Occidente, pero la entrega que cerraría la trilogía y pondría fin a los planes que Itoi tenía para la franquicia, terminaría quedando como exclusiva de Japón y de la portátil Game Boy Advance. Esto no es simplemente una decisión azarosa, mucho de lo visto en el título llega a uno niveles de crítica social y política a la que rara vez se asocia a la compañía Kioto, y se centra bastante en muchos aspectos que fácilmente son identificables para Occidente.

Pero precisamente por ello, debe ser uno de los juegos que más me ha expresado y me ha provocado reflexionar sobre cómo funcionan los videojuegos como un medio. Por ello, es que deseo hablarles de porque a día de hoy es el título que al que más cariño y aprecio le guardo, aquel que en mi ‘‘corazón’’ destrono a Chrono Trigger de lo más alto de mi podio personal.

ALERTA Desde este punto existe la presencia de posibles SPOILERS y opiniones muy subjetivas y personales, esto no pretende ser un análisis serio, sino una entrada para disfrute y celebración personal.

Mother 3 es un juego bastante especial, fue el primer título de la serie que tuve la oportunidad de jugar y desde un comienzo me pareció que tenía un caracter algo más amigable de lo que había podido ver sobre su conocido predecesor. Yo creo que, en parte esto es debido a la presencia de algunos cambios interesantes, como el uso de una vista que utiliza una perspectiva área más tradicional, por sobre las cámaras en plano isométricas que se vieron en otros juegos.

Por otra parte, el aspecto gráfico era mucho más colorido con unas paletas muy propias de la Game Boy Advance y unos tamaños de personajes mucho más preponderantes en el overworld. A todo esto, se sumaba un estilo visual más caricaturesco.

Así al comenzar el juego, nos situamos en un mundo bastante agradable donde nada parece ir mal, conociendo a personajes muy entrañables como Lucas y Claus, y su padre Flint. Pero poco a poco la historia de carácter infantil comienza a torcerse, lo que nos catapulta a ser testigos de momentos y situaciones bastante trágicas que rompen ese sueño en el que estábamos inmersos en un comienzo.

Diría que la manera en que esto sucede y se adecua no es para nada nuevo en los videojuegos, y en gran parte representa las etapas iniciales del viaje del héroe. Pero si debo alabar, de que el trabajo realizado para hacer esta ruptura, potencia y da un salto importante para lo que podremos esperar más adelante en el juego.

Mother 3, no es un juego al que podamos definir como crudo en el sentido de que las cosas se vuelvan grotescas o demasiados explicitas, es más, siempre hace las cosas con buen tacto, pero si tuviera que etiquetarlo en una palabra sería: realista.

Probablemente más de alguno que conozca el juego, me miraría de manera muy extrañado, porque estamos hablando de un juego que a pesar de que claramente cuenta con un mundo más cotidiano y contemporáneo, también somos testigos de cosas como dragones-cyborgs, hongos humanoides, monstruos más propios de películas de terror, experimentos, máquinas con vida, etc.

Con la etiqueta de realista, me refiero a: la manera en que suceden eventos, se modifica el mundo del juego, y se desarrollan los personajes está completamente en la línea de nuestra propia vida. Con una filosofía muy en la línea de que las cosas suceden por algo, que mágicamente no se pueden solucionar problemas y que muchas veces hay que afrontar las situaciones para poder superarlas. Que cada evento deja huella en nuestras personas, y que las motivaciones muchas veces pueden ser egoístas o que acciones que en otros juegos simplemente serían malos actos, están definidas por una serie de circunstancias que se fueron hilando para que terminaran de esa forma.

La verdad es que el juego se centra en aspectos bastante interesante como la psicología humana, la renovación y la fungibilidad del espectro moral, todo ello situado en la idea de un espacio que cambia con el paso del tiempo.

Y son aspectos que poco a poco iremos notando durante el juego, cuando las ideologías de los personajes, principalmente nuestro grupo en contraposición a la de los »villanos» vayan chocando. Pero también en otras situaciones, como la presencia de un salto temporal importante que ocurre desde determinada sección de la aventura.

Este suceso termina por modificar y exponer todos estos aspectos de manera importante, tales como: la manera en como funciona la sociedad dentro del juego, y como ha afectado al grupo protagonista, que como mencione anteriormente va cambiando bastante a lo largo del juego.

En este nuevo punto se nos presenta una sociedad basada en aspectos como un capitalismo exacerbado y un funcionamiento autoritario, propulsado por la idea de progreso y modernidad, que rompe con los momentos más calmados, los parajes rurales y hogareños y las relaciones más comunitarias presentes en la primera parte del juego. Por supuesto, todo este cambio va de la mano con una fuerte presencia visual de publicidad, y por supuesto de la propaganda.

Pero es curioso que todo esto se refleje bajo esa estética más infantil, caricaturesca e inocente que representa el estilo visual de esta entrega. Lo que a mi parecer se relaciona con un logro importante de este título, todas estas situaciones se integran de una manera ligera a la historia del título, y se digieren de manera bastante sencilla.

Más allá del mensaje, el juego nunca pierde la idea de que es un medio interactivo que tiene como una de sus bases la entretención. Así mientras hacemos misiones propias de un JRPG, como superar ‘‘calabozos’’, hacer recados, explorar nuevas regiones y reclutar compañeros. Terminamos por ser testigos de un entorno virtual con una crítica y un mensaje muy claros: la importancia de los sentimientos, el crecimiento en la vida cotidiana y la valoración de las particularidades y localismos en un mundo globalizado.

Todo esto se ve adosado de situaciones curiosas y bastante divertidas, plagada de personajes y enemigos carismáticos, que por supuesto se mueven al son de una banda sonora muy particular. Como bien es propio de la saga, nos encontraremos con muchas melodías que emulan varios estilos musicales y que a veces rozan bastante cerca la idea de plagio y homenaje.

Precisamente la semejanza con melodías y sonidos tan clásicos, que representan géneros tan diversos, provocan que la inmersión y la verosimilitud con el mundo real, funcionen mucho mejor.

Son estas y probablemente muchas otras cosas de las que podría hablar, desarrollar y desmembrar punto por punto, lo que hacen que este juego sea un título tan especial para mí. Por lo mismo, no me canso de mencionar lo alto que se encuentra este título para mi ni mucho menos de recomendarlo.

A pesar de que, tengo más que claro que probablemente no sea el mejor juego de su género, ni con las mejores sidequest, ni siquiera con el mejor elenco de protagonistas (aunque los miembros del equipo resalten más que el protagonista). Ni siquiera el más rejugable, aunque tenga una cantidad de enemigos opcionales y jefes secretos que se pueden perder fácilmente sin posibilidad de verlos si es que no los encontramos en sus capítulos correspondientes.

Pero a pesar de estos desperfectos, lo sigo queriendo bastante, probablemente por ese »toque Ghibli» y ese aire tan distinto, que sólo llegaría a ver en uno que otro título indie durante los últimos 10 años.

Esta entrada se enmarcó en la iniciativa de Zona Delta, I Wanna be the Stan/the Hater, les recomiendo echarle un vistazo al resto de entradas participantes realizadas por parte del resto de colegas

2 comentarios en “Jugar, emocionarse y reflexionar: Mother 3, un viaje muy personal (I WANNA BE THE STAN)”

  1. Creo que esta es una de las mejores reseñas que haya leído sobre Mother 3, me ha encantado mucho como lo has ido desentrañando desde un punto de vista personal que lo recuerda con mucho cariño y bueno, ojalá Nintendo algún día se disponga a ofrecerlo en alguna consola virtual para el disfrute de muchos.

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    • Que bueno saber que te haya gustado, lo más curioso es que no acordaba que ya tenía una review del juego, pero claro es algo muy distinto. Decidí romper completamente con la objetiva, para contar mi historia con el juego y creo que resulto en algo bastante bonito. Como bien dices, esperemos que se le haga justicia ha este juego, que es toda una experiencia. Por lo pronto, queda esperar que lancen el anteriormente llamado Mother 4, que se inspira bastante en esta tercera entrega y que ahora lleva por nombre Oddity.

      Un saludo!

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