Si el otro día analizábamos el pequeño fenómeno que es 100% Orange Juice, hoy toca ver alguna de sus consecuencias.
Si el otro día analizábamos el pequeño fenómeno que es 100% Orange Juice, hoy toca ver alguna de sus consecuencias.
En lo que trato de luchar con mi siempre creciente lista de pendientes y así tachar algunos títulos en esta, me encontré con una serie a la que unos años atrás simplemente ignore mientras se estrenaba por ser parte de un intento de crear una nueva franquicia multimedia por parte de quienes nos dieron a las ninjas rompe vestuarios de Senran Kagura o los exaltados combates de lo que intento ser Valkyrie Drive. Lo que seria simplemente esperar algunos meses a que saliera su juego para comparar esfuerzos viendo su anime de fanservicera deportividad, termino en unos cuantos años en los que me olvide de su existencia, pero si bien en el presente no será una obra de particular renombre en el mundo del manga/anime y juegos asociados, pero mi curiosidad no quedaría conforme hasta ver con mis propios ojos si había algo que rescatar en la obra que nos ofrecieron en aquella ocasión.
Como en los últimos años está siendo un verano tórrido. Por eso, estar en casa a la sombra en las horas más achicharrantes del día con algo fresquito y una buena serie puede ser un plan estupendo. Por aquí os propongo unas cuantas y os aviso de las que seguramente sea mejor evitar.
Hoy, 28 de julio de 2023, The Media Exchange tiene un evento que veremos en directo. Aquí tenéis el enlace.
Últimamente me estoy juntando con juegos particularmente feos pero que son buenos. The Metronomicon es el último ejemplo de esta tendencia.
Me gustaría decir que me sorprende pero más bien me decepciona como algunos medios y muchos jugadores no saben disfrutar de lo que tenemos. Tampoco es que se paren mucho a pensar antes de escribir.
A los jugadores se lo puedo perdonar pensando que es pura ignorancia, aunque con peros, pero a los medios no.
¿Qué es la esencia de Final Fantasy? Mucho se ha escrito acerca de esta pregunta, y la respuesta no es tan sencilla como puede parecer. Para algunos, es la presencia de una serie de elementos identificativos de la saga, como pueden ser los cristales, la magia, las invocaciones, los chocobos o los moguris. Otros marcan … Sigue leyendo Análisis: Final Fantasy XVI
Pues sí, lo imposible se ha vuelto posible: y es que con la nueva actualización de Team Fortress 2, se han registrado cifras récord. De acuerdo a numerosas noticias y portales de videojuegos, el famoso título de Valve ha logrado alcanzar picos de cuarto de millón de jugadores, algo nunca visto desde hacía años. Para mí, Team Fortress 2 ha sido parte no sólo de mi adolescencia (empecé a jugarlo con 15 años) sino también de mi vida adulta posterior, gracias al contenido creado por la comunidad vía vídeos de SFM/Gmod, y ver noticias como esta me alegra el día. Si bien ha tenido actualizaciones, esta última ha sido especial, y es que ha sido creada enteramente por la comunidad. Así que sin más dilación, vamos a comentar un poco las impresiones que me ha causado. No obstante, no voy a hablar de los cosméticos o burlas, sino de los modos de juego nuevos que se han incluido y diversas mejoras, así como inconveniencias, que he encontrado en mis partidas.
Usagi Tsukino es una chica de secundaria que se considera común y corriente. Pero esto, a diferencia de a otras, le da igual, es feliz pasando tiempo con sus amigas, especialmente en el karaoke, donde ama cantar los éxitos de su idol favorita, Minako Aino. Pero un día le ocurrirá algo que ni en sus […]
Normalmente cuando hablamos de recomendar novelas visuales es probable que lo primero que se les venga a la mente sean esas obras que exigen decenas de horas de atención de inicio a fin, por no hablar de las abrumadoras tareas que pueden ser aquellas cerca de las 100 horas de duración. Sin embargo no todo en este genero de entretenimiento requiere de tanto tiempo, ya que si buscamos podemos encontrar lecturas satisfactorias incluso en algunas de las mas breves experiencias que se han creado. Teniendo hoy por alguna razón el tema de novelas de naturalezas algo trágicas en mis reseñas del día, la obra de la que escribo en esta ocasión es una pequeña pieza de producción independiente que con lo justo y necesario, logra en poco mas o poco menos de una hora ser una pieza emocionalmente resonante con su publico, invitándonos a leer un cotidiano ensueño sobre encarar el aparente fin del mundo.
Si bien al hablar de novelas visuales se suele pensar en el considerable compromiso de tiempo que pueden significar algunos de sus mas representativos exponentes que en mas de una ocasión alcanzan hasta un total de 100 horas, existen ejemplos de experiencias breves pero igualmente satisfactorias entre los títulos que forman parte de estas piezas de ficción semi-interactiva. Estando de humor para probar algo que el peor de los casos podía tomarme solo una tranquila tarde en donde no tenia nada mejor que hacer junto a tomar mi café, la obra que leí y de la que escribo en esta ocasión es una pequeña obra autoral que humilde en sus recursos pero con generales buenas impresiones a su nombre, nos invita con la clásica rutina de un chico conociendo a una chica, para escondernos una gentil, cálida y por momentos melancólica exploración del dolor y la belleza que puede haber en compartir memorias junto a otras personas, dando algo breve pero bastante emocional.
No hay sorpresa, no hay giro de última hora, Exoprimal no es capaz ni de agarrarse a su propia mamarrachada.
El sábado 15 de julio, el mundo del cómic en España sufrió un duro golpe, tras el fallecimiento de Carlos Pachecho, autor español de renombre en las tierras americanas. Francisco Ibañez, el creador de dos de los personajes de mi infancia, y aún de mis favoritos hoy en día, Mortadelo y Filemón, murió. Mucho se ha escrito rindiendo homenaje al que fuera acompañante de la infancia de varias generaciones en este país (como en Brainstomping), pero… ¿qué podría añadir yo que no se haya dicho ya sobre este monstruo de las viñetas? La verdad, no lo sé. Quizá… muchas cosas.
El último cómic dibujado por Carlos Pacheco continúa la historia de Fletcher Arrowsmith en Europa durante la primera guerra mundial.
Vuelve a contar al teclado con Kurt Busiek lo que es un tándem imbatible.