Vivimos en la era del online, eso ya a estas alturas es innegable. Pero al menos los entusiastas de los títulos singleplayer aún tenemos nuestro pequeño espacio para seguir disfrutando de nuestros juegos con tranquilidad sin que nos atosiguen constantemente con la necesidad de probar un multijugador de mierda con cientos de niñatos lloricas y gritones a su alrededor para “Disfrutar de la experiencia completa” HASTA AHORA…
Porque una de las nuevas modalidades del tocalapollísmo sideral ha sido concebida para nuestro deleite personal y ha encontrado en los sandbox el vehículo perfecto para retorcernos las pelotas con tenazas y severa intensidad: Las Leaderboards Online. Algo que no tiene ni la más puta y mínima razón de ser en esa clase de género, pero que sin embargo nos han podido malmeter con calzador y vaselina en toda clase de juegos de mundo abierto por ninguna razón en concreto. Y aunque al principio esto no pasaba más allá de ser una mínima molestia, no ha sido hasta hace poco, con una serie de juegos actuales cuando ya ha llegado a enfurecerme e verdad. Y a continuación os explicaré por qué:
















