Katsuhiro Otomo es un nombre bastante importante dentro no solo del mercado japones del manga/anime sino que de la animación en general, siendo el autor del reconocido manga y sobretodo la película de Akira que fue uno de los mayores pilares de el aumento en la popularidad del manga/anime entre el publico occidental en esos años. Hago mención a Akira por que entre sus trabajos previos, Pesadillas es considerado como el primer acercamiento a las ideas que luego plasmaría en su obra mas aclamada.
Reseña: Litchi☆Hikari Club.
Que cada artista o autor siempre queda marcado por sus experiencias pasadas es algo que no se puede negar y en el caso de Usamaru Furuya una de esas experiencias vitales fue el Tokyo Grand Guignol (un estilo de teatro originado en París en donde la brutalidad y crudeza predominan sobre toda la obra tratando sobre la locura, pánico o desesperación de los personajes) ya que aun cuando sus trabajos dentro del manga suelen ser mas experimentales y abstractos, el decidió adaptar al manga una de las obras presentadas en el mismísimo Tokyo Grand Guignol a manera de un pequeño homenaje.


