Crítica de Wonder Woman (2017)

Allá en los locos 70, donde los productores de la televisión eran capaces de lo mejor y lo peor, llegó a emitirse durante cuatro años la adaptación a imagen real de los comics de Wonder Woman. Linda Carter, un bellezón de la época, fue la encargada de enfundarse el traje de Diana Prince y sin ser la mejor actriz del mundo, logró ganarse el cariño -y otras cosas- del público a través de sus aventuras. Wonder Woman era y es una serie sencilla y sincera que no pretendía engañar a nadie con sus tuberías de corchopan y efectos de sonido sacados de una caricatura de los Loony Tunes. Un producto inofensivamente flojo que con el tiempo acabaría convirtiéndose en un reflejo de lo kitsch y del que es bastante fácil reirse bajo una óptica actual.

Pese a que las aventuras protagonizadas por Linda Carter acabarían volviéndose un material recurrente de chistes y parodias sobre el personaje (sin llegar al nivel del Batman de Adam West), en la nueva película de Wonder Woman dirigida por Patty Jenkins, podemos ver un pequeño gran homenaje a uno de los momentos icónicos de la serie y para colmo, se da en una de las escenas más importantes.

Le doy bastante importancia a esta escena -que no quiero detallar para no entrar en spoliers- porque refleja algo muy importante: Wonder Woman, es una película que destila bastante cariño por el personaje y no se avergüenza de él. La trilogía del caballero oscuro o Man of Steel, buscaban actualizar a los personajes de Batman y Superman alejándolos lo máximo posible de otras adaptaciones anteriores por miedo a que quizás podían sentirse demasiado anticuadas. En cambio, la película de Patty Jenkins también busca realizar un ejercicio de renovación; pero a diferencia de las anteriores puestas a punto, es consciente de donde viene y no se acompleja por ello siendo capaz de presentarnos una Wonder Woman que encaja perfectamente en los tiempos que corren pero sin perder algunos toques clásicos -aunque ya os adelanto que por desgracia no sale el avión invisible-.

La película presenta un tono de aventuras muy conseguido donde se mezcla drama y humor con mucho acierto. Existe espacio para las reflexiones sobre la guerra y la naturaleza de los seres humanos pero también para momentos donde se introducen con bastante soltura situaciones donde la ingenuidad de Diana -acostumbrada a vivir en una sociedad utópica conformadas por mujeres- choca con muchas convenciones absurdas del mundo de los hombres. Esto ayuda a que la historia se desarrolle con bastante fluidez y una correcta construcción de los personajes principales en contraposición a la solemnidad de anteriores películas del universo DC que contaban con guiones más complejos en apariencia pero menos sólidos.

Visualmente es muy potente y en los momentos más movidos es todo un placer ver a la princesa de las amazonas combatiendo- sobre todo el uso de lazo dorado que no es nada fácil de trasladar a la imagen real-. Por desgracia lo que menos me ha convencido es la batalla final que en comparación con otras escenas de acción que se encuentran muy bien rodadas -con un estilo similar al de Zack Snyder-, en esta última se abandonan al GCI más bombástico y caótico.

El mayor acierto de la película sin duda alguna fue la elección de Gal Gadot para interpretar a la amazona. Hubo una infinidad de críticas negativas cuándo se anunció que era la elegida para portar el lazo de la verdad en Batman v Superman debido a que se consideraba que no presentaba el físico ideal para interpretar el rol de una amazona pero con la película en cines, se proclamó como una de las mejores bazas de un film que levanto opiniones bastante divididas. Aquí nos demuestra que no fue una casualidad y su Wonder Woman se alza como la figura más carismática de la trinidad DC. Por momentos recuerda al Superman de Cristhoper Reeve, capaz de meterse a todos los espectadores en el bolsillo solo con una sonrisa y es que de hecho la película también le hace una referencia bastante directa aludiendo que quizás Diana Prince, sea la sucesora de Clark Kent.

También destaca Chris Pine interpretando a Steve Trevor que se convierte en cooprotagonista absoluto de la película sirviendo como un apoyo imprescindible para el personaje de Gal Gadot. La química entre sus dos personajes era algo muy importante para que la historia funcionará y por suerte el resultado es inmejorable, formándose una pareja que se retroalimenta constantemente.

Ya juzgando el como se ha logrado adaptar las viñetas, resulta fácil ser más permisivo con Wonder Woman que con otros personajes de comics debido a las numerosas reescrituras de sus orígenes a lo largo de la historia. Aquí los orígenes de Diana así como el trasfondo de las amazonas se ha simplificado bastante en comparación con otros mucho más ricos en detalle como el de George Perez, pero pese a ello han logrado que el lector pueda identificar a Diana y sus ideales dentro de la película. Cierto es que me pesan algunas decisiones en ciertos aspectos pero aún así creo que el fan puede darse por satisfecho.

Creo que no hace falta decir que la película me ha gustado. Resumiendo bastante, creo que Wonder Woman es una de las mejores películas superheróicas de los últimos años y no tengo ninguna duda de que merece la pena su visionado en cines.